Diputados y senadores nacionales rechazaron la decisión del ex presidente Carlos Menem de no participar en la segunda vuelta electoral, mientras que algunos también brindaron su apoyo al proyecto de gobierno del presidente electo del Frente para la Victoria, Néstor Kirchner.
El presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Camaño criticó la decisión de Carlos Menem de renunciar a su candidatura a presidente al afirmar que "en la vida a veces es preferible perder por nocaut que por abandono". Apuntó que "el balotaje hace que uno de los candidatos obtenga el 40 o el 50 por ciento de los votos. Evitarlo con el abandono sería mentirle a la gente, porque el que se queda siempre hubiera querido tener ese porcentaje de apoyo como mínimo".
"Yo estoy muy dolorido porque la renuncia de Menem ha causado un enorme daño a la imagen interna de la Argentina y al optimismo y la esperanza con que la gente encaró la elección del 27 de abril", dijo el ex candidato presidencial de la UCR, Leopoldo Moreau. En ese sentido el diputado radical dijo que "hay que dar definitivamente terminado este episodio y mirar hacia adelante y sacar a la Argentina adelante. Sigo diciendo lo que dije en la campaña electoral con Menem o sin Menem compitiendo, el próximo gobierno tiene la responsabilidad de convocar a un amplio consenso apoyado en políticas de Estado, haciendo hincapié en un proyecto productivo exportador".
Una menemista, la riojana Alejandra Oviedo consideró que el gobierno de Eduardo Duhalde buscó "demonizar" a Menem y opinó que el ex presidente no debe participar del ballotage. "Menem ha sentido, como sentimos todos los que estamos cerca de él, la demonización de Menem por parte del Presidente de la Nación y de algunos sectores, que lo quieren utilizar como bisagra de un triunfo bastante hipócrita", agregó la legisladora nacional, integrante del sector más cercano al ex jefe de Estado.
Agregó que, si participara en la segunda vuelta electoral del próximo domingo sería "Menem contra el mundo y contra una alianza que se estaba manifestando en todos lados".
"La huída de Menem es un acto de cobardía", afirmó la diputada del PI Lucrecia Monteagudo y expresó: "con esta huída patética y vergonzosa, Menem compromete al país ante la opinión extranjera y coloca a la ciudadanía ante una situación anómala, logrando con ello que la actividad política siga cobrando el descrédito de los ciudadanos que tienen en el juego amplio y abierto de la democracia su forma de vida". Sostuvo además que "Menem se caracterizó siempre por romper todas y cada una de las instituciones democráticas y al huir desvergonzadamente, rompió la última, la de la voluntad popular de expresarse libremente a través del sufragio".
En tanto, el diputado santacruceño Sergio Acevedo destacó que Menem "renunció porque objetivamente siempre ha sido funcional a un esquema de concentración del poder económica y política, en la cual no quiere la legitimación de un gobierno que atienda los intereses de la mayoría del pueblo".
Acevedo agregó que Menem con su decisión de dimitir a su postulación está "demostrando su faceta personal de tener cierta cobardía de asumir un veredicto popular que le iba a resultar tan adverso en el balotaje del 18 de mayo".
La diputada nacional y líder del ARI, Elisa Carrió, se negó a hacer consideraciones políticas sobre la renuncia a disputar el balotaje del candidato presidencial Carlos Menem, porque "frente a la brutalidad de los acontecimiento políticos, las palabras sobran". La ex candidata presidencial sostuvo en un comunicado de prensa difundido esta noche que "es necesario hacer una lectura mucho más profunda y calma, sin que sea expresada en un momento en que pueda ser entendida como una utilización política oportunista".
En ese sentido, resaltó que "es preciso en este momento el silencio".
A su vez, el diputado justicialista bonaerense José Díaz Bancalari aseguró que la actitud del ex presidente "es un acto de golpismo institucional y estas actitudes la historia no las olvida nunca". Agregó que Menem "comete el error más grave de su historia al no cumplir las mismas normas que impulsó en 1994 cuando promovió la reforma constitucional".
El diputado radical Ricardo Vázquez dijo que "institucionalmente es una gran irresponsabilidad la actitud asumida por Menem porque dejó a los ciudadanos sin la opción de poder votar en el balotaje y lo más grave es que intenta debilitar al próximo gobierno".
Por su parte, los socialistas Alfredo Bravo y Rubén Guistiniani señalaron que la decisión de Menem "es propia de quien privilegió siempre sus intereses personales por encima de los de a sociedad y de la Nación. El no respeto a las reglas de juego del sistema republicano fue una constante de la década menemista, caracterizada por la exclusión social y la corrupción".
Por su parte el legislador porteño de Izquierda Unida (IU) Patricio Echegaray sostuvo que "el curso que han tomado los acontecimientos políticos tras la renuncia de Menem indica la profundidad de la crisis nacional que vivimos los argentinos. Se comprueba asimismo que trasformar la elección presidencial en una interna del PJ no ayudará a resolver los problemas de gobernabilidad sino que hará nacer un gobierno débil ante la crisis más grave la de la historia del país".
En tanto, el diputado menemista Oscar González dijo que "es necesario aclarar que a la sociedad no se le dio la oportunidad de elegir en una elecciones completas" y agregó que "no se puede llamar balotaje a la elección de segunda vuelta entre tres candidatos en el que uno esta oculto, o entre un candidato y un aparato dispuesto a perpetuarse en el poder".
A su vez, el diputado adolfista Melchor Posse afirmó que "Carlos Menem hizo lo que correspondía" al decidir no presentarse al balotaje del domingo. "Menem hizo lo que correspondía porque se sabía que tenía un techo electoral del 25 por ciento y luego iba a haber una actitud antimenemista no únicamente por él, sino por las consecuencias de un modelo infernal que en 14 años deshizo el país", sostuvo.
El diputado nacional Daniel Basile, quien días pasados generó una gran polémica al vaticinar que Carlos Menem no competiría en una segunda vuelta electoral, aseguró que con esta actitud de haber embarrado la cancha hasta el final el ex presidente "se terminó se suicidar políticamente".
"Menem se acaba de suicidar políticamente con esta actitud de embarrar la cancha hasta el final", disparó el legislador duhaldista, quien instó a toda la dirigencia a "ser generosa" e ir en la búsqueda "de la unidad de los argentinos". Basile aclaró no obstante que "no debería haber ningún tipo de persecuciones a los perdedores, puesto que hay mucho por hacer y hay que hacerlo desde ahora".
El dirigente piquetero de la CTA y diputado bonaerense, Luis D'Elía señaló: "yo coincido con lo que escribió Pasquini Durán, Carlos Menem es un depredador institucional, tanto cuando le tocó conducir el Estado o cuando como en esta hora tiene que hacerse cargo de la legitimación institucional que da el voto popular".
"Menem ha dado su último acto de cobardía. Menem es un cipayo traidor que tanto daño ha hecho a nuestro país en términos de entrega del patrimonio nacional, de liquidación de derechos de nuestro pueblo y de indicadores de desarrrollo humano que rozan el genocidio social. Hoy, al modelo neoliberal-conservador que expresó Menem y sus cómplices, se le está extendiendo la partida de defunción". El senador provincial del PJ bonaerense Raúl Lamachia sostuvo que "Kirchner fue claro sobre lo que el pueblo espera del nuevo presidente y de su gobierno. La renuncia de Menem no es buena para las instituciones del país, realmente esta decisión significa un balde de agua fría para el sistema institucional".