El senador Eduardo Menem justificó la decisión de su hermano, Carlos Menem, de declinar su candidatura presidencial en que "es una contribución que la sociedad le reconocerá con el tiempo" y porque, de esta forma, "obliga al presidente electo a buscar consensos", pero aseguró que el menemismo "colaborará con el gobierno nacional".
Eduardo Menem consideró que la antinomia entre menemismo y antimenemismo fue "seguida por muchos medios de comunicación y por dirigentes políticos resentidos" y que, por esa razón, la actitud de Menem estuvo "dirigida a impedir que Néstor Kirchner llegara a la Presidencia con un caudal generado por esa antinomia".
Por otra parte, afirmó que el menemismo en el Parlamento apoyará las leyes que envíe el presidente electo Néstor Kirchner que "tengan que ver con la estabilidad económica y la seguridad jurídica".
"Tenemos que ponernos sobre encima de las cuestiones partidarias y tener una actitud constructiva para que podamos votar todas las leyes que envie el gobierno y que tengan que ver con la estabilidad económica y con la seguridad jurídica", sostuvo Eduardo Menem, enfatizando que "todas esas leyes que tiendan a esos objetivos, que es lo que nos está faltando en el país, por supuesto que las vamos a apoyar".
Destacó en tal sentido que el ex presidente Carlos Menem "nos dio instrucciones de que apoyemos todo aquello que tienda a los objetivos que mencioné".
Como contrapartida a estos dichos, el presidente electo expresó "cuando escucho a algunos menemistas que dicen que nos van a apoyar, a mí eso no me interesa, porque ya le hicieron mucho daño a la Argentina".
Por su parte, el senador justicialista Luis Barrionuevo calificó como "brillante" la decisión de Menem de no participar del ballottage, al sostener que "había un fuerte rechazo hacia el ex presidente por la campaña de difamación que se había montado". Barrionuevo admitió que "hubo errores" en la campaña electoral de Menem que según dijo "era desprolija y con muchos componentes de soberbia".
El sindicalista reconoció que en la primera vuelta electoral tuvo "bronca" por el pequeño porcentaje de votos que favoreció a Menem sobre Kirchner y aseguró que "de cada diez que iban a votar a Kircher en el ballottage, siete no lo conocían". No obstante, sostuvo que "ahora todos debemos colaborar para que Kirchner empiece a gobernar y el país salga adelante".
A todo esto, el ex senador justicialista Augusto Alasino vaticinó "el fin del menemismo como estructura" política y responsabilizó de haber llevado a esa situación a los dirigentes "Alberto Kohan, Eduardo Bauzá, Eduardo Menem o los chicos de la familia Menem". Alasino sostuvo en un comunicado ante la renuncia de Carlos Menem al ballottage, que llegó "el fin de una línea que tuvo la hegemonía durante diez años en el peronismo y lo condujo".
"Ahora hay que ensayar y ver quién empieza a conducir el peronismo, que siempre es un sector que tuvo preponderancia sobre los otros", agregó Alasino.
"La demonización de Menem que estaban haciendo los medios iba a perjudicar el proceso electoral que se viene ahora en doce provincias, en las que ganó el ex presidente el 27 de abril" pasado, afirmó Eduardo Menem. El legislador admitió que "a nadie le gusta perder y mucho menos a Menem", pero señaló que "aquí se montó un escenario desfigurado" que llevó al ex presidente a desistir de su postulación.
"Había que luchar hasta donde se podía. Pero luego se planteó la antinomia, que quedó a la vista de todos. A (Eduardo) Duhalde se le vienen tiempos difíciles", vaticinó.