El presidente Néstor Kirchner le reclamó al Congreso que adopte en forma "urgente" los mecanismos institucionales necesarios para remover a los miembros de la Corte Suprema de Justicia más cuestionados, y apuntó especialmente contra el titular del cuerpo, Julio Nazareno, a quien atribuyó el intento de "presionar" para no ser desplazado.
Kirchner ratificó que enfrentará públicamente "cualquier forma de presión, maniobra de negociación espúrea o pacto que busque imponérseme a espaldas del pueblo y en contra de la voluntad de cambio expresada en las urnas en las pasadas elecciones". El jefe de Estado dijo que esas expresiones de Nazareno son "el pasado que se resiste a conjugar el verbo cambiar que el futuro demanda" y sostuvo que ese miembro del alto tribunal está "acostumbrado a un constante toma y daca para procurar lograr sus objetivos a costa de la calidad institucional". Nazareno había dicho el martes que "ya no hay Corte adicta a nada. Hablar hoy de una Corte adicta es un absurdo total. Eso, en el supuesto caso de que hubiera sido adicta, y yo lo niego", expresó en respuesta a su supuesto liderazgo sobre una llamada "mayoría automática" que en su momento habría sido funcional al menemismo. "Si ahora sacan a esta Corte ¿usted qué se cree, que van a poner aquí a los enemigos? Si me están diciendo que yo fui adicto a (Carlos) Menem, con ese mismo criterio tendrían que decir 'no saquen a esta Corte adicta porque Menem ya no está. Y no pongan ustedes a nadie a dedo", añadió el titular del alto tribunal.
"Hemos escuchado y contemplado las impropias afirmaciones hechas a la prensa por el presidente de la Corte Suprema de Justicia, Julio Nazareno. Impropias del cargo que ostenta o por lo que sugieren e impropias del cargo que ostenta por la presión que tratan de esconder", dijo Kirchner al dirigirse a la ciudadanía por la cadena nacional de radio y televisión.
"Es el pasado que se resiste a encarar cambios. No entiende que no estamos dispuestos a negociar el resultado de cuestiones que la Corte tiene que resolver y que largamente exceden las cuestiones económicas, explicitadas para confundir a los ciudadanos", afirmó el presidente en su mensaje de seis minutos.
"Entendemos que la gobernabilidad no puede, no debe, ser sinónimo de acuerdos oscuros, manipulaciones políticas o pactos a espaldas de la sociedad", apuntó Kirchner, como introducción al reclamo para que se aceleren los procesos de remoción de los ministros.
Kirchner le pidió al Congreso que "instrumente en forma urgente" los mecanismos "constitucionales a su alcance para aplicar "remedios a los males que enfrentamos" en un aval a la tarea de la comisión de Juicio Político que estudia acusaciones contra Nazareno y Carlos Fayt, principalmente.
"Pedimos al Congreso de la Nación que marque un hito en la historia preservando a las instituciones de los hombres que no están a la altura de las circunstancias", enfatizó el jefe de Estado al aludir directamente a Nazareno.
Kirchner sugirió además que podría apelar al respaldo popular -pidió a la "ayuda del conjunto"- en caso de que se produzcan trabas en el desarrollo parlamentario que hiciera fracasar el pedido de remoción de los jueces.
La Comisión de Juicio Político que preside el tucumano Ricardo Falú, se volverá a reunir hoy a las 11 para continuar con el análisis de las acusaciones contra los miembros de la Corte.
Ya existían versiones -algunas alimentadas por funcionarios del Gobierno nacional- de que el Presidente había decidido convocar a una consulta popular no vinculante, con un previsible voto mayoritario en favor del recambio de los miembros de la Corte.
El propio Kirchner había meneado la posibilidad de la convocatoria a una consulta no vinculante en sendos encuentros que mantuvo en la Casa Rosada con integrantes de organismos defensores de los derechos humanos y el líder de la Central de Trabajadores Argentinos, Víctor De Gennaro.