El Senado nacional tiene previsto tratar esta semana en el recinto la denominada Ley de Bienes Culturales, que giró con modificaciones la Cámara de Diputados la semana pasada.
Según distintas fuentes del oficialismo, los legisladores justicialistas rechazarían las modificaciones introducidas por los Diputados, y así convertirían en ley el proyecto original.
Paralelamente, la Comisión de Economía e Inversión buscara en la reunión prevista para mañana, dar luz verde a la modificación del sistema financiero y a los cambios en la Carta Orgánica del Banco Central, que impulsa el gobierno de Néstor Kirchner.
El visto bueno de los legisladores se habría producido luego de que los referentes económicos de los bloques mayoritarios del Senado se reunieran la semana pasada con el Ministro de Economía, Roberto Lavagna. Según trascendió, la reunión sirvió "para que Lavagna y los legisladores acercaran posiciones", luego de los fuertes cuestionamientos que los integrantes de la Comisión, que preside el santafesino Oscar Lamberto (PJ), hicieran al proyecto en la ultima reunión.
En aquella ocasión, quien se llevó anotadas todas las quejas de los legisladores fue el secretario de Coordinación Técnica del Ministerio, Leonardo Madcur, quien también se haría presente en la próxima reunión de mañana.
El dictamen favorable saldría con al menos tres modificaciones del texto original que envío el Poder Ejecutivo, según confirmó un legislador oficialista.
Volviendo al proyecto de Bienes Culturales, la Cámara baja modificó el artículo 5 del proyecto, que exceptuaba del sistema del "crack down" a las empresas periodísticas y afines, comprendidas en la norma.
Este artículo es considerado el eje del proyecto, ya que fija la excepción en la aplicación del "crack down" -un sistema que privilegia la adquisición de una empresa en proceso de quiebra por parte del acreedor- a las empresas periodísticas. Además, la ley estipula que sólo un 30 por ciento del paquete accionario de los medios de comunicación -incluyendo servicios de Internet y publicidad en vía pública- puede ser transferido a grupos o acreedores extranjeros.
Los legisladores que defienden el proyecto afirman que "pretende proteger la adquisición por parte de grupos extranjeros de empresas nacionales en crisis que dediquen su producción a los contenidos periodísticos".
Lo cierto es que el gobierno de Néstor Kirchner sumó en la última semana un "triunfo" en el Senado, al lograr que los diferentes bloques apoyen con su voto en el recinto todos los proyectos de ley que impulsó el Poder Ejecutivo.
La Cámara alta, en la última sesión, convirtió en ley casi en forma unánime -sólo con una disidencia-, la modificación al Código Penal para gravar las penas por secuestros extorsivos que impulsó personalmente el nuevo ministro de Justicia, Gustavo Beliz. Además, el cuerpo dio media sanción a las modificaciones del Código Procesal y luz verde a los cambios en la Ley de Personal militar para posibilitar el ascenso de los nueves jefes de las Fuerzas de Armadas que no tenían la antiguedad suficiente para el cargo.
En la misma sesión, la Cámara alta aprobó en tiempo récord y sin discusión en el recinto, los pliegos de José Octavio Bordón y Juan Pablo Lohlé como embajadores en Estados Unidos y Brasil respectivamente.
Tampoco tuvo problemas el oficialismo para la aprobación de los proyectos económicos que impulsó el Ministerio de Economía -ya se aprobó la modificación al ITC- y que son los puntos más conflictivos en la agenda del nuevo gobierno.
Como contracara de la celeridad en la aprobación de las iniciativas que llegaron al recinto, el radicalismo, que es primera minoría en la Cámara alta, ya dejó ver su malestar por la falta de consultas desde el bloque mayoritario para avanzar en el temario y discutir los cambios.