La Cámara de Diputados postergó una semana la sesión en la que se debatirán los proyectos para dejar sin efecto las leyes de Obediencia Debida y Punto Final, en la búsqueda de alcanzar consensos que permitan evitar cuestionamientos jurídicos a la eventual decisión legislativa.
Así lo anunciaron el titular de la Cámara baja, Eduardo Camaño, y el presidente del bloque justicialista de Diputados, José María Díaz Bancalari, tras una reunión con organismos de derechos humanos, a quienes les explicaron los alcances de la iniciativa de la bancada del PJ. Con esa decisión, pasará al 19 de agosto la fecha en que tendrá lugar la sesión especial para discutir la nulidad de esas leyes como lo pidió la diputada de Izquierda Unida, Patricia Walsh.
De todos modos, los justicialistas impulsarán un proyecto que "no menciona la palabra nulidad para evitar posibles cuestionamientos jurídicos".
Mientras tanto, los diputados por el justicialismo bonaerense Daniel Basile y Carlos Brown manifestaron sus discrepancias con el proyecto que elabora la bancada oficialista para anular las leyes de Obediencia Debida y Punto Final, que alcanzaría a los indultos firmados por el ex presidente Carlos Menem.
Basile manifestó diferencias con el proyecto que analiza presentar su bancada en contra de la validez de las leyes de Punto Final y Obediencia Debida al advertir que se está "volviendo la historia al pasado".
"Me parece que no es el camino adecuado", afirmó Basile, y consideró que es necesario "respetar lo jurídico" en lugar de utilizar la figura de la "inoponibilidad" -como propusieron otros legisladores del PJ- para avanzar contra las denominadas leyes de perdón.
A su vez, Carlos Brown salió a criticar duramente la iniciativa de la diputada por Izquierda Unida Patricia Walsh, para declarar "nulas" las leyes de perdón para ex represores. "Es un proyecto de ley realmente increíble, donde se plantea no solamente la anulación de una ley que ya ha sido derogada, sino la anulación de las amnistías y de la cosa juzgada como institución jurídica. Evidentemente estas son cosas que se plantean solamente desde una posición como la que puede tener Patricia Walsh, de poca seriedad", enfatizó Brown.
El proyecto de los diputados del PJ -que incluye los indultos que firmó el ex presidente Carlos Menem entre 1989 y 1990- está centrado en el concepto de "inoponibilidad", esto es que las normas de Obediencia Debida y Punto Final no pueden oponerse a las convenciones internacionales en materia de derechos humanos.
El espíritu de la iniciativa justicialista hace hincapié en que la última reforma constitucional dio carácter superior a los tratados internacionales en materia de derechos humanos y señalan que esos delitos no son amnistiables. "El proyecto no nombra la palabra nulidad pero tiene los mismos efectos. Hay decisión política del bloque para hacer caer los efectos de la Obediencia Debida y el Punto Final", aseguró Díaz Bancalari en declaraciones a la prensa.