Militantes de organismos de Derechos Humanos, organizaciones piqueteras y partidos de izquierda siguieron ayer el tratamiento de la nulidad de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final que se realizó en la Cámara de Diputados desde la Plaza de los dos Congresos, donde sus dirigentes destacaron "la lucha de varios años" para llegar a esta instancia.
Poco antes de que los legisladores se acomodaran en sus bancas para iniciar la sesión especial para tratar la nulidad de esa leyes, gran cantidad de integrantes de distintas organizaciones se instalaron con sus banderas en las inmediaciones del Congreso de la Nación, desde donde escucharon, a través del audio de un canal nacional, los discursos de cada uno de los diputados que protagonizaron el debate en el recinto.
"Vamos a corear los nombres de los diputados que no quieren bajar al recinto, porque son traidores a la patria", dijo Nora Cortiñas, de Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora, que desde el palco montado frente al Congreso alentó a los manifestantes a entonar consignas en favor de la anulación de las leyes de Punto Final y Obediencia Debida.
Los organizadores de la concentración instalaron frente al Parlamento dos pantallas gigantes y altoparlantes para que se pudiera seguir el desarrollo de la sesión en la Cámara baja. El debate finalmente comenzó a las 16.30, una hora después de lo previsto, y uno de los primeros de tomar la palabra fue el radical Pascual Capelleri, quien se opuso al proyecto de nulidad y aseguró que su aprobación provocaría la ruptura del "ordenamiento jurídico".
La voz de Capelleri no se escuchó por mucho tiempo en la Plaza de los Dos Congresos, porque los silbidos y abucheos comenzaron a taparla.
"El que no salta es radical", alentó Cortiñas desde el palco, resignificando una frase que se coreaba durante los primeros años del retorno de la democracia, y que provocó una reacción inmediata entre los manifestantes, que comenzaron a saltar.
Más allá de la valla metálica estaban los piqueteros de la Federación Tierra y Vivienda, la Corriente Clasista y Combativa, los jubilados liderados por Raúl Castells, el Movimiento de Trabajadores Desocupados y Barrios de Pie. También participaron del acto integrantes de la Central de Trabajadores Argentinos, la Izquierda Unida, el Movimiento al Socialismo, el Partido Comunista Revolucionario y el Partido Obrero.
Al otro lado de la frontera metálica se reprodujo el escenario de los cortes de rutas: pequeños fogones calentado agua para el mate, mujeres con chicos y jóvenes tocando bombos y redoblantes en improvisadas, alegres y austeras comparsas.
La titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, destacó que el hecho de que se trate la nulidad de las denominadas leyes del perdón es "producto de varios años de lucha" y destacó que esta situación "ya no se podía tolerar más".
Consideró que "hoy se inicia un camino para que cada uno de los culpables de delitos (durante la dictadura) paguen, pero no por venganza sino porque así lo dispone la ley".
Asimismo, la titular de Abuelas destacó la decisión del presidente Néstor Kirchner, quien ayer firmó un decreto mediante el cual Argentida adhiere a la convención internacional que declara imprescriptibles los crímenes de lesa humanidad.
"Destaco la actitud del Presidente, quien todos los días de alguna manera demuestra su intención de reconstruir esta historia", resaltó Carlotto, a quien a pesar de su mesura se le notó la alegría por el momento que estaban viviendo en la puerta del Congreso.