El Senado nacional retrasaría el tratamiento de la anulación de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final por las diferencias surgidas en el interior del bloque justicialista, que tiene una amplia mayoría en la Cámara alta.
Sin embargo, el bloque del PJ decidió apoyar -decisión que también tomaría la UCR y los partidos provinciales- la ratificación de la Convención sobre la imprescriptibilidad de los crímenes de guerra y lesa humanidad.
La decisión de "analizar a fondo" y retrasar el tratamiento de la anulación de las leyes del perdón surgió luego de una reunión que mantuvieron hoy una veintena de senadores oficialistas con el titular de la bancada, Miguel Angel Pichetto (Río Negro).
Según trascendió, la reunión fue solicitada a Pichetto por un grupo de legisladores que no estarían de acuerdo en dar luz verde a la anulación de las leyes por la "aberración jurídica" que ello significaría, según se indicó, aunque estarían de acuerdo en ratificar el tratado internacional.
Autoridades del mayoritario bloque justicialista del Senado comentaron que la adhesión a la Convención mencionada sería aprobada la próxima semana con la mayoría especial de dos tercios de los integrantes del cuerpo (48 senadores) y que tampoco hay problemas en la modificación del Código Penal para incorporar el alcance de este tratado internacional a la legislación local.
El problema para los senadores pasa por la declaración de nulidad de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final, donde cuentan con el antecedente de que la mayoría del bloque radical de Diputados se abstuvo en la votación.
Además, dentro de la propio bancada peronista del Senado existen diferencias, que intentarán ser subsanadas en la reunión de bloque que se realizará el próximo miércoles a las 11, y con la opinión de juristas que serán recabadas durante esta semana.
En una muestra de lo que puede ser ese debate interno, ayer se reunieron una docena de senadores para exponer sus impresiones, y la conclusión fue que la aprobación no será una tarea sencilla.
"Tenemos que actuar con máxima prudencia y responsabilidad y analizar las implicancias que puede tener esta sanción; aunque es un tema que está muy ligado al pasado personal de cada uno y a cuestiones de conciencia", señaló uno de los integrantes de la mesa de conducción del bloque. En tanto, una legisladora reconoció que no se comenzó antes con el debate en el bloque porque "el pensamiento era que no pasaba por la Cámara de Diputados, ante la posibilidad de que fuera declarada inconstitucional".
Sin embargo, los senadores del peronismo creen que lo máximo que pueden hacer es postergar el debate por una semana; sobre todo después de la señal del Poder Ejecutivo, que envió el proyecto para darle rango constitucional a la convención, y de la sanción por parte de la Cámara de Diputados.
"No queremos que este tema divida al bloque; y como hay varios senadores que votarán en función de sus experiencias del pasado, me parece que finalmente vamos a terminar dando libertad de conciencia al momento de la definición", terminó por admitir otro de los integrantes de la conducción del bloque. Es que para ellos también es importante la estrategia de que "el bloque pueda llegar unido al tratamiento de otros temas que le interesan al Poder Ejecutivo" por esto evitarían imponerles a los integrantes una posición por sobre sus convicciones.
En lo estrictamente formal, ayer ingresaron a la Cámara alta los tres proyectos enviados por Diputados y fueron girados a las comisiones respectivas. El que declara "insanablemente nulas" las leyes de Obediencia Debida y Punto Final y el que incorpora al Código Penal la imprescriptibilidad de los crímenes de lesa humanidad fueron enviados a las comisiones de Asuntos Penales, de Justicia y de Asuntos Constitucionales.
En tanto que el que le da rango constitucional a la Convención sobre la Imprescriptibilidad de los Crímenes de Guerra y de Lesa Humanidad fue enviado a la Comisión de Relaciones Exteriores y Culto.
Por su parte, la diputada nacional de Izquierda Unida, Patricia Walsh, opinó que la Cámara de Senadores aprobará el proyecto de ley que declara "insanablemente nulas" las leyes de Punto Final y Obediencia Debida. "Sé que el Partido Justicialista tiene mayoría en el Senado y, a partir de que el presidente Kirchner dio a conocer su voluntad política en relación con el tema de las leyes, tendrán debates internos, pero lo van a aprobar", señaló la autora del proyecto que fue votado por la mayoría de los integrantes de la bancada oficialista.
No obstante, la diputada nacional aclaró que seguirá "enfrentando a aquellos diputados justicialistas que en lugar de defender la independencia económica y política del país, en lugar de denunciar al FMI, como lo hizo el general (Juan Domingo) Perón, hacen todo lo contrario y se entregan una y otra vez".