La Cámara de Diputados devolvió anoche a comisión el proyecto de Ley de Seguridad Deportiva, conocida como Ley Scioli, que prevé el agravamiento de las penas para los delitos que se cometan en los estadios y debiera tratarlo en la sesión del miércoles próximo.
La devolución se hizo a pedido de la bancada radical y del ARI, que debatirán el próximo martes en comisión la reformulación de algunos artículos del proyecto. La Ley de Seguridad en Espectáculos Deportivos establece que se incrementarán en un tercio las penas en los principales delitos que se cometan en los estadios de fútbol.
Se incorporan penas de un mes de prisión a un año para quienes lleven a los estadios artefactos pirotécnicos. También habrá prisión de tres meses a dos años para quienes introdujeran armas blancas o punzantes.
Además, se penará con prisión de un mes a tres años a dirigentes, miembros de comisiones directivas y empleados que consintieran el ingreso al estadio de armas de fuego o artefactos explosivos, y con uno a seis años a quienes impulsen formación de grupos destinados a cometer los delitos previstos.
Asimismo, el Poder Ejecutivo tiene pendiente enviar al Parlamento un nuevo Código de Procedimiento en materia de seguridad, que complementará la norma de seguridad deportiva, informó hoy el secretario de Seguridad Interior, Norberto Quantín, en la Comisión de Seguridad Interior. El ministro de Justicia, Gustavo Beliz adelantó la semana pasada que este nuevo procedimiento, que regirá en la Ciudad de Buenos Aires, tiene un objetivo "muy importante que es lograr que los responsables de los desmanes en las canchas puedan ser sancionados rápidamente a través de los fiscales de seguridad deportiva que acaban de formar una unidad especial".
El nuevo procedimiento está relacionado con la posibilidad de que se apliquen de un modo "extremadamente rápido" las sanciones que prevé la ley.