El Gobierno acordó con los bancos una nueva prórroga en las ejecuciones de las viviendas de deudores hipotecarios hasta que se promulgue una ley con la solución de fondo, tregua que no incluye por el momento a las deudas con acreedores privados.
El anuncio fue formulado por el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, quien destacó que el proyecto de ley a ser enviado al Congreso "lo estamos trabajando" para ser presentado "la semana entrante".
Fernández señaló que el proyecto contempla "la creación de un fondo fiduciario destinado a desinteresar a los acreedores para que el nuevo acreedor sea el Estado y los deudores sigan refinanciando con el Estado".
"Tenemos el financiamiento pero estamos ultimando los detalles", indicó Fernández, sin dar mayores precisiones sobre el origen de los recursos que permitirán poner en marcha el Fondo Fiduciario.
Al término de la reunión con Fernández, las tres entidades bancarias difundieron un comunicado en el que aseguran que los bancos "mantendrán la suspensión de las ejecuciones hipotecarias a fin de facilitar la consideración y tratamiento" en el Congreso del proyecto del Ejecutivo para "una solución que permita a los deudores hipotecarios el cumplimiento de sus obligaciones en el marco de la emergencia económica".
ABA, ABAPRA y ADEBA resaltaron que su compromiso responde "al pedido del Gobierno" y "en la expectativa de que las iniciativas bajo consideración contribuirán a proteger el crédito hipotecario como el instrumento mas idóneo para que otros muchos argentinos que todavía no disponen de su vivienda, también tengan acceso a la misma".
Fernández se refirió además a la situación de los deudores que tienen ejecuciones en marcha de acreedores privados, y que no serán alcanzados por el momento por la prórroga de la suspensión de las ejecuciones hipotecarias.
Al ser consultado sobre estos lineamientos, Fernández reiteró que el Estado comprará con bonos los créditos caídos de los bancos a través de un fondo fiduciario, y luego le refinanciaría a los deudores a más largo plazo. Las ejecuciones hipotecarias representan uno de las herencias más pesadas de la convertibilidad, que afecta a miles de deudores que se encuentran en mora con sus créditos hipotecarios, situación que tiene un claro impacto social.
El compromiso que los bancos anunciaron formalizó la posición que ya venían señalando algunos banqueros de esperar al proyecto del Ejecutivo.
El proyecto de ley contempla rescatar las deudas de hasta 80.000 pesos destinadas a viviendas únicas y familiares de uso permanente, no pagar los intereses y punitorios caídos, al tiempo que se revistará la historia de los deudores para no favorecer a quienes sean morosos consuetudinarios.