Los diputados justicialistas recibieron con malestar las declaraciones del ministro de Justicia, Gustavo Beliz, quien afirmó que en la década del 90 "hubo leyes compradas y vendidas como si fueran mercancía".
Las declaraciones de Beliz fueron discutidas en tono indignado durante la reunión de bloque que se realizó en el Congreso, y se escucharon voces airadas desde casi todos los sectores internos del PJ.
Diputados menemistas, duhaldistas y reutemistas, se reencontraron en los reproches a Beliz. El escenario que el ministro eligió para su reflexión fue una jornada en Parque Norte a la que asistieron los principales oficiales federales de Drogas Peligrosas, cuyo superintendente, el comisario Daniel Caruso, fue promovido a la subjefatura de la fuerza tras el purga de Giacomino.
El diputado Adrián Menem señaló que "Beliz nos tiene acostumbrado a denuncias a través de los micrófonos" y le recordó que "formó parte del gobierno de los 90" cuando presidió el país Carlos Menem. "El ministro Beliz está muy lejos de tener una línea de conducta. Presentó denuncias contra Ibarra y luego como Ibarra fue apoyado por el Presidente levantó las denuncias", mencionó.
En un comunicado, el diputado aseveró que "el oportunismo es su forma de hacer política".
"No pudo haber existido ningún pacto espurio o financiación dudosa en esa campaña, (la que llevó a Carlos Menem a la presidencia) ya que él (Beliz) conformó el círculo íntimo" del entonces candidato a presidente, dijo el sobrino del ex mandatario. Añadió además que "durante todo ese período y hasta que (Beliz) asumió como Secretario de la Función Pública en 1989, ya con Menem en la presidencia, estuvo muy cerca del entonces gobernador de La Rioja".
Detalló en tal sentido que "al estar en funciones, su cargo lo colocaba en un rango de contralor interno de todo el resto de los funcionarios de la administración, ya que cualquier contratación debía tener el debido paso por su oficina y su firma para ser aprobada".
Fuentes cercanas a la conducción del bloque de diputados del PJ revelaron que durante una reunión de la bancada, presidida por su titular José María Diaz Banacalari, "se consideró como un agravio a la institución parlamentaria sus expresiones (las de Beliz) y se está evaluando si se le envía una carta de rechazo que podría hacerse pública". En la reunión participaron, entre otros, los bonaerenses Jorge Villaverde, Saúl Ubaldini y Juan Carlos Correa; el menemista sanjuanino Jorge Escobar, el tucumano Roque Alvarez, los santafesinos Jorge Baltuzzi y Héctor Cavallero, el puntano Oraldo Britos, el porteño Gerardo Conte Grand y el mendocino Arturo Lafalla.
A su vez, Alejandra Oviedo dijo que las expresiones de Beliz "resultan enfermizas y lamentables", y consideró que "con su apego constante a la denostación de los compañeros con los que compartió años de trabajo, está queriendo tapar falencias de la política gubernamental en temas fundamentales como la Seguridad".
Una posición muy diferente adoptaron dos de los integrantes del Grupo Talcahuano, el porteño Gerardo Conte Grand y el mendocino Arturo Lafalla, para quienes en la reunión el tema Beliz "se deslizó naturalmente" hacia la situación de Santiago del Estero y el debate sobre si se interviene o no el Poder Judicial de la provincia.
Sobre este punto, fuentes parlamentarios sostuvieron que "la cuestión debe ser tratada por la Comisión de Asuntos Constitucionales que ya ha reclamado el informe que elaboraron los secretarios Eduardo Luis Duhalde y Pablo Lanusse", quienes ayer lo presentaron ante la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara baja.
El bloque justicialista no bajó al recinto e hizo caer la sesión especial convocada por la oposición para tratar la intervención a la justicia santiagueña, y durante el debate del bloque el titular de la Cámara baja, Eduardo Camaño, hizo referencia a que el informe de Duhalde y Lanusse no estaba firmado. En ese debate interno, Lafalla ensayó una línea más cauta. "Habría que comprobar la veracidad de esos dichos y en qué contexto fueron pronunciados", dijo, según confiaron varios legisladores que participaron del encuentro.
Conte Grand, quien acompañó a Beliz como viceministro del Interior durante el gobierno de Carlos Menem, y salió en su defensa porque es "un hombre de una honradez personal que me consta" y "de ser ciertas sus declaraciones, los afectados tendrían que contestarle".
Fuera del ámbito parlamentario, un colaborador íntimo del ex presidente Eduardo Duhalde, cargó también contra el ministro de Justicia, principal impulsor de la intervención federal a la justicia santiagueña, tras el doble asesinato de La Dársena. "Gustavo está sobreactuando, sobredimensionando todas sus medidas, no se puede decir que los (Carlos y Mercedes) Juárez sean encubridores del narcotráfico o que estén en la joda".