Con el respaldo de la mayoría del bloque justicialista, el Senado nacional tiene previsto prestar acuerdo hoy al Poder Ejecutivo para nombrar ministro de la Corte Suprema de Justicia al penalista Eugenio Zaffaroni, quien ingresará al Alto Tribunal en reemplazo de Julio Nazareno.
Según trascendió, la postulación del abogado tiene el apoyo de la mayor parte del bloque justicialista (cuenta con más de cuarenta senadores), con excepción de Eduardo Menem, Sonia Escudero, Liliana Negre de Alonso, Luis Barrionuevo y Raúl Ochoa.
Los 16 radicales, en tanto, terminaron de definir ayer por la tarde su postura: dejarán e libertad de conciencia a cada senador para que haga lo que le parezca. Votarán en contra el chubutense Carlos Maestro -presidente de bloque-, el mendocino Raúl Baglini, los rionegrinos Amanda Isidori y Luis Falcó, el enterriano Ricardo Taffarel y el santiagueño José Luis Zavalía.
Lo harán afirmativamente la chubutense Marta Rasso, los chaqueños Miriam Curletti y Eduardo Moro, el fueguino Jorge Colazo, el puntano Jorge Agúndez, el santacruceño Carlos Prades, el misionero Mario Losada y el santafesino Horacio Usandizaga.
Así, en la sesión de las 15.30, la aceptación del pliego será votada por más de 55 de los 70 senadores que hoy integran la Cámara alta, lo que alcanzaría para superar cómodamente los dos tercios de los presentes en el recinto, requeridos por la Constitución nacional para convalidar la designación de un ministro del alto tribunal.
La votación del pliego es el último paso al que debe someterse el propuesto y, a priori, parece no ser el más complicado, teniendo en cuenta que ya fueron superadas las impugnaciones presentadas oportunamente ante el Poder Ejecutivo y ante el Senado.
Es que la designación de Zaffaroni fue la primera en ser sometida por el Poder Ejecutivo a un decreto propio mediante el cual el Presidente de la Nación debe decidir el nombre del elegido y luego someterlo a las impugnaciones y adhesiones que se quiera presentar, como paso previo a su envío al Parlamento. El Senado también incorporó un nuevo mecanismo a partir del análisis del pliego de Zaffaroni: la realización de una audiencia pública en la que el propuesto responde a las impugnaciones presentadas y a las inquietudes de los senadores.