Avisos televisivos, artículos con el nombre de las marcas, patrocinio de eventos deportivos: cualquier forma de publicidad que incite el consumo de tabaco será prohibida en la Argentina si prospera un proyecto de ley que se encuentra en plena elaboración en la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados.
Los legisladores debieron unificar 18 proyectos, de autores que recorren prácticamente todos los bloques de la Cámara de Diputados, y que tenían como objetivo común reducir el consumo de tabaco entre los argentinos.
Sus impulsores saben, de todas formas, que la pelea será difícil porque cuentan con la oposición de la industria tabacalera y de los mercados que, directa o indirectamente, se benefician con su millonaria inversión publicitaria.
Efectivamente, el Congreso aprobó en 1992 una ley que prohibía los avisos de cigarrillos y semanas después fue vetada por el entonces presidente, Carlos Menem.
Pero el Congreso se muestra dispuesto a insistir, ahora avalados por un ministro de Salud, como Ginés González García, que ya envió señales de apoyo a la lucha contra el consumo de cigarrillos.
El radical Aldo Neri, el socialista Héctor Polino, la arista Irma Parentella, el justicialista Lorenzo Pepe, son sólo algunos de los 18 autores de los proyectos tomados en cuenta al momento de redactar el dictamen que la semana próxima será puesto a discusión en la comisión de Salud de la Cámara de Diputados. Las restricciones que generan las mayores resistencias de la industria están incluidas en el segundo capítulo del borrador elaborado por los legisladores.
Sus prohibiciones afectan tanto a la publicidad en general, por cualquier medio de comunicación, como a los mensajes indirectos: por ejemplo, a través de la exhibición pública de logotipos y marcas en los lugares de venta, la entrega gratuita de cigarrillos o folletería con fines promocionales, o el auspicio de eventos deportivos o culturales.
La propuesta contempla un período de transición de cinco años para dar posibilidad de cerrar los contratos en marcha.
Para evitar que la medida afecte la distribución en Argentina de medios provenientes de países donde todavía sea legal, un artículo advierte que "no se impedirá ni obstaculizará la entrada al país de diarios y revistas editados en el extranjero, aunque contengan publicidad o propaganda prohibida".
"Menem vetó la ley por la presión de los intereses creados, la industria tabacalera cree que van a caer sus ventas, la publicidad cree que va a perder grandes cuentas, hay mucha gente que vive detrás del hábito del tabaco, pero los antecedentes demuestran que el consumo no cae de un día para otro", afirmó Neri, vicepresidente de la Comisión de Salud.