La Cámara de Diputados debatirá entre hoy y mañana los proyectos de ley de prórroga de emergencia económica y de presupuesto nacional para el 2004, cuyas sanciones son consideradas claves para que el presidente Néstor Kirchner pueda llevar adelante su programa de Gobierno en su primer año de gestión.
De este modo, el oficialismo empezará a transitar el camino para tener convertidas en leyes esos proyectos antes del 30 de noviembre -día en que finaliza el período de sesiones ordinarias- ya que esta semana quedarán aprobadas en Diputados y en quince días en la Cámara de Senadores.
Por lo pronto, la Cámara de Diputados fue citada para las 15.30 a fin de debatir la prórroga de la emergencia hasta diciembre del 2004 y, de acuerdo con las previsiones, a fines de la tarde comenzará la discusión del presupuesto, que derivará casi el 75 por ciento de sus recursos a los gastos sociales.
El oficialismo se mostró confiado de lograr la aprobación en la Cámara baja para luego trasladar la sanción definitiva a Senadores, que la aprobaría antes de mediados de diciembre.
En una carrera contra el tiempo, la Comisión de Presupuesto y Hacienda, que preside el justicialista de Jujuy Carlos Snopek analizó la Ley de Gastos del año próximo en apenas un mes y medio trabajando de dos a tres reuniones semanales. En esos encuentros se retocó en algunos pequeños aspectos el proyecto enviado por el PEN, aunque estas modificaciones no cambiaron el trazo grueso de un Presupuesto, que estima un crecimiento de la economía del 4 por ciento y una inflación estimada entre 9 y 11 por ciento.
Además, el proyecto estima un superávit primario de 2.300 millones de pesos, con una estimación de las exportaciones de 109 mil millones de pesos (un aumento de cinco por ciento con respecto al 2003) y un nivel de importaciones de 60 mil millones de pesos (16 por ciento más que este año).
El proyecto tiene tres grandes líneas de acción: el Desarrollo Social, con un incremento de los programas a su cargo; aumento en las economías regionales, y un fuerte incremento en las partidas para Ciencia y Técnica.
Esta iniciativa de ley también contempla un importante incremento estimado en la recaudación fiscal, sin que exista aumento de la presión tributaria global.
El mayor incremento se estima en el Impuesto sobre los ingresos (ganancias y otros) de 16,2 por ciento; impuestos indirectos sobre producción, consumo y transacciones, 13,1 por ciento, otros impuestos (al cheque y otros) 15,7 y contribuciones a la seguridad social de 13 por ciento.
Las inversiones públicas están estimadas en casi 60 mil millones de pesos, lo que significa un aumento real del 10 por ciento con respecto al 2003.
Los datos del Presupuesto consolidado del sector público nacional manifiestan recursos totales de 86.494 millones de pesos, con gastos totales de 76.491 millones y un superávit de 10.003 millones de pesos.
Entre las modificaciones realizadas se pueden destacar: el recorte a las atribuciones del jefe de Gabinete que ahora queda sujeto al régimen de administración financiera y no puede como preveía el proyecto del PEN, ampliar las partidas presupuestarias según sus facultades.
Asimismo, se decidió un importante aumento en lo previsto para las universidades de 55.000.000 millones, 8 millones para la Comisión Nacional de Energía Atómica (CONEA), 14.000.000 Extras para la Comisión Nacional de Actividad Espacial (CNAE) y 13.000.000 Para Líneas Aéreas del Estado (LADE).
En otras relevantes modificaciones se otorgaron dos importantes partidas al Estado Mayor de Fuerzas Armadas -16 millones para el Ejército y 14 millones para la Marina- para solventar los gastos operativos de trabajo Antártico, equipamiento y mantenimiento de unidades.
Por su parte, serán reconocidas con partidas especiales las provincias que cumplieron con buenas recaudaciones y no tienen deudas con el Estado, como el caso de La Pampa (3.600.000), Santa Fe (3.400.000), y Santa Cruz (3.300.000).
La discusión entre el justicialismo y el radicalismo sobre el proyecto de presupuesto para el 2004 se concentrará en tres ejes: la distribución de los gastos sociales, los planes de obras públicas, y las facultades otorgadas al jefe de Gabinete para redistribuir partidas.
En cambio, el debate sobre las estimaciones macroeconómicos estará acotado a los discursos que pronunciarán los legisladores de las agrupaciones de centroizquierda, que encabezados por Mario Cafiero presentaron un presupuesto participativo que objeta la propuesta del Gobierno con el argumento que no contempla la distribución de la riqueza.