El Senado convirtió en ley la prórroga por un año la Ley de Emergencia Económica, que permite al Poder Ejecutivo contar con facultades propias del Congreso en materia social, económica, administrativa, financiera y cambiaria hasta diciembre de 2004.
A favor del proyecto votó el bloque justicialista, con excepción de Cristina Fernández de Kirchner, que se abstuvo, y en contra lo hicieron la bancada radical y los legisladores provinciales Pablo Walter, Pedro Salvatori, Lázaro Chiappe y Ricardo Gómez Diez.
La prórroga de la Ley 25.561 de Emergencia Pública y de Reforma del Régimen Cambiario no contempla una indexación para los nuevos contratos, pero sí establece un nuevo sistema de actualización que tendrán los préstamos contraídos, por fuera del sistema financiero, previos a la devaluación.
En ese sentido, la ley establece que las obligaciones de dinero existentes al 6 de enero de 2002 concertadas por fuera del sistema financiero, haya o no mora, serán pesificadas y se actualizarán aplicando el CER, el CVS o el mecanismo de ajuste que en un futuro los remplace.
Además, el proyecto estipula que si una de las partes considera que con este ajuste el valor es inferior podrá pedir un reajuste equitativo del precio, con excepción de las personas que se encuentran en mora.
Al justificar la iniciativa impulsada por el oficialismo, el chaqueño Jorge Capitanich destacó la necesidad de aprobar el proyecto y reivindicó "el proceso de recuperación económica del país".
En este contexto, el legislador chaqueño señaló que la Emergencia Económica es una herramienta que "el Gobierno necesita" para terminar de superar la crisis iniciada a fines de la década pasada y para concretar "las transformaciones que el país necesita".
La voz cantante del radicalismo la llevó el mendocino Raúl Baglini, quien pidió el tratamiento de un dictamen en disidencia, al explicar que "la emergencia debería ser por un tiempo más acotado".
"Nunca nos opusimos a la votación de las emergencias económicas, desde el año 1989; pero nos sorprende que se trate con tanta celeridad. En el año 2000, la emergencia enviada por el gobierno de la Alianza demoró nueve meses en el Congreso por la resistencia inicial del bloque peronista", se quejó.
La prórroga de la Emergencia Económica, aprobada la semana pasada por la Cámara de Diputados, no contempla una indexación para nuevos contratos como había trascendido, pero sí se estableció el sistema de actualización que tendrán los préstamos contraídos previos a la devaluación por afuera del circuito financiero.