El ex presidente Fernando De la Rúa aseguró hoy que de ninguna área de su gobierno "salió dinero" para pagar las coimas en el Senado con el fin de aprobar la reforma laboral.
En declaraciones a radio La Red, De la Rúa reiteró que la declaración del ex funcionario del Senado Mario Pontaquarto es de "una falsedad absoluta" que le produce "fastidio e indignación".
"Jamás intervine en las tratativas parlamentarias por la ley laboral y en mi gobierno ordené la máxima, rápida, enérgica y profunda investigación ante la Justicia y pude verificar y comprobar que de ninguna de las áreas de mi gobierno salió dinero porque se hicieron las auditorias correspondientes y no había faltante", señaló.
De la Rúa dijo que "es absurdo decir que de allí salió algún pago" y dijo que está "a disposición" del juez Norberto Oyarbide.
Por su parte, el ex vicepresidente Carlos "Chacho" Alvarez afirmó que al ex presidente Fernando de la Rúa "el papel de víctima ya no le funciona" porque "no se lo cree nadie", al volver a responsabilizarlo por el pago de coimas para la aprobación de la reforma laboral en el 2000. "Esa idea de que él no sabía nada, que no veía nada, que no tocaba nada, que no tomaba ninguna decisión, que todo pasaba a espaldas de él.. Eso no se lo cree nadie", sostuvo Alvarez en declaraciones a la radio La Red.
Alvarez sostuvo que "en alguna parte de su historia política a De la Rúa le dio mucho resultado esta postura de autopercibirse como víctima de las circunstancia".
"Esto lo podía hacer porque tenía un gran prestigio y la consideración en la opinión pública y eso funcionaba, pero lamentablemente para él el papel de víctima ya no funciona", dejó en claro Alvarez.
Empero, De la Rúa fue enfático al sostener su deseo de que "quede bien claro y todo el mundo sepa que el presidente de la Nación no dio ninguna indicación incorrecta, no tuvo que ver en ningún acto contrario a lo que marca la ley y que ratificó cual fue mi conducta a alo largo de todo mi gobierno", enfatizó. Consideró que tras esto "hay una maniobra política", pero no dijo quien se beneficia con esto porque "cuesta interpretarlo".
Sobre la decisión del titular del radicalismo, Angel Rozas, que pedirá la expulsión del partido de todos los vinculados al caso, De la Rúa "dijo que sería lógico, pero no debe resolverse hasta que no se compruebe que los hechos son ciertos y como en mi caso son falso considero que de ningún modo me alcanza ese anuncio".
De la Rúa negó la reunión en la Casa de Gobierno que menciona Potaquarto en la que se habría tratado el tema al asegurar que "jamás ocurrió esa reunión, jamás me reuní a solas con ese grupo de legisladores que menciona y mucho menos en su presencia".
Respecto de una reunión con el ex presidente Carlos Menem, un domingo a las siete de la mañana en la residencia de Olivos, que mencionó el ex vicepresidente Carlos "Chacho" Alvarez, en la que se habría hablado del tema, De la Rúa aseguró que "no existió" y que en otros encuentros en la Casa de Gobierno "nunca se habló" de la reforma laboral.
Volviendo a Alvarez, a su juicio las denuncias del ex secretario parlamentario del Senado Carlos Pontaquarto, son muy "verosímiles", aunque evaluó que debe estar "protegiendo a legisladores de la UCR, por su procedencia radical".
Alvarez, quien manejó el Senado durante el primer tramo del gobierno de Fernando de la Rúa hasta que estalló el escándalo por presuntas coimas, definió a Pontaquarto como "el primer arrepentido político de la democracia". En declaraciones radiales, reconoció que el ex funcionario "era tan funcional al sistema que nunca pensé que podía ser él" el arrepentido.
"Si me decían hace unos días, yo podía pensar que se podía quebrar un chofer, un secretario de algún senador..., pero nunca él", afirmó.
Por otra parte, y al referirse al involucramiento sobre el radical José Genoud que hizo Pontaquarto, Alvarez evaluó que "está protegiendo a otros por su procedencia radical".
"Esto no se arreglaba con dinero a uno sólo, que hacía votar a los demás. Siempre hay seis o siete más", añadió el ex líder del Frepaso. Además, Alvarez consideró que por las repercusiones del caso, ventilado ayer a partir de las declaraciones periodísticas del ex funcionario legislativo y que anoche ratificó ante la Justicia, que "si los responsables van presos empieza a cambiar la Argentina en serio".