Testigo clave desmintió a Pontaquarto

La secretaria del ex titular de la SIDE Fernando de Santibañes, Gladys Mota, negó haber entregado al arrepentido Mario Pontaquarto cinco millones de dólares para pagar sobornos en el Senado, aunque confirmó que su jefe conocía al ex secretario parlamentario que confesó el delito ante la Justicia.

"Nunca lo vi en la SIDE", aseguró Mota sobre Pontaquarto, a su paso por los Tribunales Federales de Retiro, citada como testigo en la pesquisa por el pago de coimas a senadores para la sanción de la ley de Reforma Laboral en el 2000, según la declaración.

En silla de ruedas, postrada tras un accidente de tránsito, la mujer admitió que todavía es empleada de De Santibañes, quien le paga 4200 pesos por mes "más obra social" en un trabajo "part-time" vinculado al negocio de los caballos de carrera. Pero se mostró vaga e imprecisa en sus dichos, según coincidieron quienes presenciaron la declaración de dos horas y media, iniciada poco después de las 10 y culminada pasado el mediodía.

"Esa no soy yo", respondió Mota cuando los investigadores le mostraron la planilla en la que constaba su nombre, y deslizó que en la central de inteligencia habría trabajado otra Gladys como "telefonista".

Durante su declaración ante la Justicia, Pontaquarto había dicho que la noche del 18 de abril de 2000, ingresó a la SIDE por un garaje ubicado en la avenida Alem donde lo esperaban un señor y "la secretaria de Santibañes, una señora de nombre Gladys de alrededor de 45 años".

"Recuerdo que subimos al segundo o tercer piso donde estaba la bóveda de la SIDE de donde se sacaron un maletín, una valija y una caja de cartón… La señora Gladys abrió el maletín más chico y me dijo acá hay 900 mil pesos, el resto está en la caja y en la valija grande", dijo Pontaquarto en su declaración.

Si bien la mujer negó esos hechos, en la causa se pudo acreditar parcialmente lo declarado por Pontaquarto -quien dijo que ese día por la mañana había visitado la SIDE- ya que esa entrada consta en los registros de la secretaría de inteligencia. Además, para los investigadores existe un "dato objetivo" que le resta imparcialidad a la declaración y es que Mota aún hoy continúa trabajando como secretaria de Santibañes en las oficinas que montó en la calle Maipú de esta Capital, en una empresa vinculada a la cría de caballos, puesto por el que cobra 4.200 pesos por mes, más la cobertura social.

Las fuentes que presenciaron la audiencia calificaron la declaración de Mota como "imprecisa, vaga y contradictoria", pero precisaron que en su persistencia por negar los dichos de Pontaquarto provocó que admitiera ciertos datos de utilidad.

Por ejemplo, la mujer admitió que era posible que su horario de trabajo se extendiera "hasta las 22", con lo cual no quedó descartada la versión de Pontaquarto de que Mota lo recibió en la SIDE el 18 de abril de 2000 cerca de ese horario para entregarle el dinero. Para los investigadores otro dato "confuso" es que la mujer dijo que recién lo conoció a Pontaquarto cuando visitó a De Santibañes en sus oficinas privadas y que recibió numerosos llamados del ex secretario Parlamentario para contactarse con el ex titular de la SIDE.

Pese a que dijo que lo conocía poco a Pontaquarto aseveró que varias veces le "prestó la oreja" para escuchar "sus problemas laborales" y volvió a "contradecirse" cuando dijo en un comienzo que era la "mano derecha" de Santibañes y luego aseguró ante el juez que no desempeñó ese rol.

El juez Canicoba Corral pedirá informes a la SIDE y a otros organismos para contrastar dichos de Mota, en tanto el arrepentido Mario Pontaquarto aseguró que la testigo mintió y adelantó estar dispuesto a carearse con ella. Sin embargo, el juez no piensa todavía ordenar careo alguno entre testigos o imputados, como sería el caso de Mota y Pontaquarto, se aseguró.

Por su parte, el arrepentido que confesó el pago de los sobornos volvió al país tras pasar las fiestas de fin de año en el exterior con su familia y adelantó estar dispuesto a carearse con Mota, quien ayer lo desmintió.

"Por supuesto que miente, ella me conoce muy bien y el 18 de abril (de 2000) a la noche fue el día que me entregó el dinero", aseguró Pontaquarto.

Pontaquarto advirtió que la mujer "sufrirá las consecuencias de negar los hechos como sucedieron". El ex secretario parlamentario dijo que "hay elementos de prueba en la causa por el cruzamiento de llamados telefónicos" entre la sede de la SIDE y su celular, y sostuvo que mediante ese recurso se probará que "hubo llamados que me hicieron desde la Secretaría privada" del organismo de inteligencia.

El juez continuará el jueves próximo con la ronda de declaraciones en el marco de la investigación sobre presuntos sobornos en el Senado, cuando indague al ex legislador justicialista Emilio Cantarero.

Hasta el momento la declaración de Cantarero parece ser la única que se mantendrá en fecha, dado que el magistrado postergó para el lunes 12 la indagatoria del radical José Genoud -quien debía presentarse el miércoles- y también pedirá nueva fecha el ex titular de la SIDE, Fernando de Santibañes.

Si bien "formalmente" la defensa de Santibañes no formalizó presentaciones todavía, en las próximas horas el abogado Hugo Pinto pediría una postergación de la indagatoria de su defendido.

Cantarero, Genoud y De Santibañes fueron tres de los personas que más comprometidos quedaron tras la confesión del ex secretario parlamentario Mario Pontaquarto, ante la Justicia.

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