El radicalismo confirmó su disposición para aprobar la nueva reforma laboral que presentará el Gobierno la semana próxima ante el Congreso, aunque advirtió que el respaldo no será a libro cerrado.
"No vamos a poner obstáculos, vamos a apoyar la ley, pero no lo haremos a libro cerrado. Se harán consultas a todos los sectores involucrados", afirmó el senador Carlos Prades (UCR-Santa Cruz), quien presidirá la Comisión de Trabajo encargada de llevar adelante el trámite legislativo.
El legislador santacruceño advirtió que consultará a todos los sectores, ya que "la ley laboral no es para un solo sector". Según dijo, el proyecto que elaboró la cartera de Trabajo a cargo del ministro Carlos Tomada tiene que "adecuarse al tiempo en que se vive".
El anuncio del radicalismo de estudiar a fondo la nueva ley laboral podría chocar con la intención del Gobierno de aprobar la ley durante el mes de febrero, en el período extraordinario de sesiones.
El presidente de la bancada oficialista en la Cámara alta, Miguel Angel Pichetto, anticipó el martes que la nueva ley del trabajo ingresará al Senado el lunes o martes próximo, por lo cual la Comisión podría reunirse esa misma semana.