El arrepentido en la causa por los presuntos sobornos en el Senado, Mario Pontaquarto, reiteró que en una reunión en la Casa de Gobierno con la presencia del entonces presidente Fernando de la Rúa se abordó el “difícil tema” de las coimas para aprobar la polémica reforma laboral en abril de 2000.
El ex secretario parlamentario "amplió un poco más los detalles" de ese encuentro en el que, aseguró, además de De la Rúa, participaron los ex senadores José Genoud (uno de los procesados), Augusto Alasino y Alberto Tell, y a la que luego se incorporó el ex ministro de Trabajo Alberto Flamarique.
Pontaquarto dio esas precisiones este mediodía durante una improvisada conferencia de prensa ante periodistas de los tribunales federales de Comodoro Py, luego de ampliar -durante alrededor de dos horas y media- su declaración indagatoria ante el juez federal Rodolfo Canicoba Corral.
Una vez más admitió la "posibilidad de ir preso" y dijo que la evaluó junto a su familia cuando decidió "autoincriminarse" en la causa en la que se investiga el pago de sobornos en la Cámara alta.
Durante la audiencia a Pontaquarto se le exhibieron las fotografías de los edecanes presidenciales y reconoció a uno de ellos como “una persona alta y de bigotes que no era de la Armada porque no tenía uniforme blanco" como quien los recibió en la antesala del despacho presidencial.
También hizo "a mano alzada" un croquis del supuesto sitio de la reunión, "del mobiliario y de cómo estaban ubicadas las personas" que participaron del encuentro; luego de lo cual "me remití a mi anterior declaración", sostuvo.
En la anterior indagatoria, Pontaquarto había afirmado que, en la reunión, Genoud le dijo a De la Rúa que "el peronismo necesita otras cosas para aprobar la ley", a lo que el ex jefe de Estado le respondió, según sus palabras, que "eso arréglenlo con (el ex titular de la SIDE, Fernando) De Santibañes".
El arrepentido estimó además que estas diligencias están destinadas a "corroborar" la reunión "como paso previo a llamar a indagatoria a otros involucrados", en obvia referencia al ex presidente y a los otros senadores que participaron de la entrevista.
Ante una pregunta concreta, Pontaquarto se mostró a favor "de un cambio en la legislación que posibilite la creación de la figura del 'arrepentido' en causas por corrupción", figura que ya existe en delitos por drogas.
Sobre la reunión, el hombre cuya confesión posibilitó que se reactive la causa reiteró que "es lógico que no se guardaran registros" de una reunión "en la que iba a tratar un tema tan delicado".
El ex secretario parlamentario está acusado de cohecho en esta causa, por la que el juez Canicoba lo procesó y embargó por 10 millones de pesos, al igual que a los ex senadores Emilio Cantarero y Genoud y a De Santibañes.