Diputados argentinos y chilenos acordaron conformar de una comisión de trabajo para buscar soluciones al problema derivado de la situación energética argentina, que obligó a restringir la exportación de gas a Chile.
La decisión fue adoptada en el marco de dos reuniones de una delegación de diputados chilenos con integrantes de la Comisión de Energía de la Cámara baja, conducida por Jesús Blanco, y con el propio presidente del cuerpo, el bonaerense Eduardo Camaño, en las que los legisladores trasandinos reclamaron que la Argentina cumpla con los contratos de exportación de gas y expresaron su preocupación por la desconfianza que puede generar esta situación en la relación entre ambos países. En ese contexto, los legisladores chilenos señalaron que la Argentina debe cumplir con sus compromisos, mientras que los argentinos recordaron que en el contrato se habilitaba la posibilidad realizar la restricción del gas para poder cubrir la demanda interna argentina.
En ese marco, el presidente de la Cámara de Diputados de Chile, Pablo Lorenzini, aseguró que el gobierno de su país está "bastante preocupado" por los efectos que tendrá allí la reducción de la exportación de gas desde Argentina. El legislador señaló que le da la "impresión" de que en Argentina "no se han captado los efectos que tiene el hecho de reducir las exportaciones de gas sobre los chilenos".
De hecho, explicó que en la Nación trasandina ya está previsto un ajuste del "3 al 4 por ciento" sobre las tarifas de gas.
La decisión argentina de reducir el suministro de gas a Chile en unos 3,3 millones de metros cúbicos diarios, implica una baja del orden del 20 por ciento en el total del mercado energético de ese país.
Según señaló Lorenzini, "nos preocupa que se rompa la confianza. Tenemos una relación tan profunda, tan buena con Argentina, que esta situación deriva en una pérdida de confianza".
"El riesgo es que se pierda esta relación tan buena, el hecho de ser no sólo socios, sino también amigos", añadió.
Por su parte, el vicepresidente segundo, Antonio Leal Labrin, dijo que "la crisis del gas pone en juego la integración porque todos sabemos que Chile depende del gas argentino para su desarrollo" y se manifestó "sorprendido" por la decisión argentina de restringir la exportación de gas.
El vicepresidente Patricio Hales Dib aseguró que la integración con la Argentina "es estratégica", pero advirtió que "se puede dañar la lealtad y confianza" entre ambos países por esta decisión de "incumplimiento" del acuerdo para la importación del gas.
En cambio, el vicepresidente segundo de la Comisión de Energía, Alfredo Fernández, aseguró que la "verdad tiene que estar como elemento central para recuperar la confianza" y recordó que el gobierno chileno "estaba conociendo las producciones de gas por lo cual no desconocía la situación". Además apuntó que no se trata de un acuerdo entre naciones, sino que "se trata de un contrato privado firmado con empresas chilenas para que llegara el gas de la Argentina" y señaló que la decisión "de establecer una restricción del 15 por ciento no implica que hayamos cortado el gas a Chile".
La presencia de los legisladores chilenos responde a la decisión de gobierno argentino de suspender, a fin de marzo pasado, la exportación de 3,3 millones de metros cúbicos diarios Chile, con el fin de asegurar el abastecimiento interno.
Esa restricción en principio fue de 2,3 millones de metros cúbicos/diarios de gas, pero luego por una mayor demanda de la energía en Argentina se sumó otro millón de metros cúbicos.