El diputado justicialista Alfredo Atanasof presentó un proyecto de ley que propone eliminar las listas sábanas y establecer un criterio de elección por preferencias para los cargos legislativos.
Las boletas tendrán en su margen izquierdo, al lado del nombre del candidato, un recuadro donde se deberá colocar una cruz con la preferencia, que no puede ser de más de uno por boleta. Si se agregan más candidatos que uno, el voto sólo tendrá valor para el partido y no contará para la preferencia, en un sistema en el cual además no se aceptarán tachas.
El proyecto fue presentado en la sala José Luis Cabezas del Congreso por Atanasof (Buenos Aires), quien estuvo acompañado por los diputados justicialistas Angel Baltuzzi, por Santa Fe; Jorge Montoya, por Córdoba y Cristian Ritondo, por la Capital Federal, los cuatro principales distritos del país.
Consultado sobre si el proyecto contaba con el respaldo de Kirchner, el diputado bonaerense aclaró que "no había conversado aún" con el presidente sobre la iniciativa aunque reiteró que se trata de una propuesta que tiene "coincidencias y está en línea con la política implementada por el gobierno nacional". De esta forma, Atanasof minimizó las versiones que indicaban que el proyecto no contaba con el respaldo del gobierno y aclaró que la iniciativa "apunta a respetar dos principios básicos como la proporcionalidad y la vigencia de los partidos políticos".
En el Ejecutivo, el ministro del Interior, Aníbal Fernández prepara una serie de iniciativas sobre reforma política que el titular de la cartera política presentara a los senadores del Pj en los próximos días.
El proyecto recoge la experiencia de otros países, en particular de Brasil y apunta a reflejar "una demanda mayor de representatividad, otorgando a la ciudadanía mayores facultades en la designación de sus representantes", según se destaca en los fundamentos.
En la oportunidad, Montoya anticipó su intención de acompañar el proyecto del presentado por Atanasof, al destacar la importancia de "discutir este tipo de iniciativas, ya que se trata de un año no electoral".
En tanto, Baltuzzi aclaró que el proyecto "no involucra a todos los diputados" del distrito, al sostener que "abre el debate pero no es ningún dogma y es perfectible" y destacó que se trata de "dar más injerencia a la ciudadanía" en las elecciones.
Según el proyecto, los diputados nacionales se elegirán en forma directa por el pueblo de cada provincia y de la ciudad de Buenos Aires, los cuáles se considerarán como distritos electorales.
A su vez, cada elector votará por una única lista de candidatos cuyo número no podrá ser mayor al 150 por ciento de los cargos a cubrir y podrá señalar su preferencia por un candidato de la lista elegida, para lo cual deberá marcar con una cruz en el casillero que figura a la izquierda del nombre del candidato preferido.
En tanto, el escrutinio de cada elección se realizará por lista sin considerar las preferencias realizadas por los electores utilizándose ese mismo resultado para la asignación de cargos por lista. Posteriormente, se realizará un segundo escrutinio computándose la cantidad de preferencias por cada candidato.