El Senado aprobó y giró en segunda revisión a la Cámara de Diputados el proyecto que habilita la suma de penas por diversos delitos independientes hasta un tope de 37 años y seis meses, doce años y medio menos que la iniciativa sancionada en la Cámara baja.
El proyecto, que forma parte del petitorio presentado al Congreso por Juan Carlos Blumberg, fue aprobado en una votación con 53 votos afirmativos, cinco negativos y una abstención. En contra votaron los legisladores Vilma Ibarra (Frente Grande-Capital Federal), Diana Conti (Frepaso-Buenos Aires), Rubén Giustiniani (PS-Santa Fe) y los senadores tucumanos de Fuerza Republicana, Delia Pinchetti y Ricardo Bussi.
La legisladora justicialista María Perceval (Mendoza) se abstuvo de votar junto a su bloque, mientras que la senadora Cristina Kirchner se retiró antes de la votación.
Curiosamente, los cinco votos en contra reunieron a senadores que consideraron como negativo el aumento de penas (la frentista Vilma Ibarra, la frepasista Diana Conti y el socialista Rubén Giustiniani) con otros que evaluaron como escaso el máximo de 37 años y medio (los bussistas Ricardo Bussi y Delia Pinchetti).
Los representantes de partidos de centroizquierda y los más fieles exponentes de la derecha coincidieron en rechazar la iniciativa aprobada con votos del justicialismo y el radicalismo.
Los senadores del PJ lograron la sanción del proyecto, tras aceptar modificaciones al texto enviado por la Cámara de Diputados, que establecía un tope máximo de 50 años para la sumatoria de delitos.
La intención de los senadores oficialistas de mantener la iniciativa como había sido votada en la Cámara baja motivó en los últimos quince días el fracaso de dos intentos por tratarla en el recinto, debido a la negativa del bloque radical.
La ley, que modifica el artículo 55 del Código Penal, establece la suma de todas las penas, dejando sin efecto la actual normativa que establece un promedio entre los delitos cometidos, al momento de dictar la sentencia. El tope que tendrán los jueces para sumar las penas será de 37 años y medio, aunque si el imputado hubiere atentado contra los Poderes Públicos o el Orden Constitucional el tope se elevará a 50 años.
La nueva norma, acordada entre radicales y justicialistas, fue diseñada sobre la base de lo actuado por la Cámara de Casación Penal, que en cuatro sentencias sumó las penas hasta ese tope.
La acumulación será aplicada a todos los delitos desde los llamados menores hasta las acciones aberrantes, como la violación seguida de muerte o el asesinato múltiple.
El jefe del bloque justicialista, Miguel Angel Pichetto, defendió los cambios impuestos por el Senado y dijo que el nuevo texto tiene "mayor racionalidad" que la ley original votada por Diputados.
Pichetto destacó, además, que la norma busca "evitar la impunidad para los delincuentes peligrosos que salen en libertad con gran rapidez". En este sentido, ejemplificó que Arquímedes Puccio y su hijo Alejandro no llegaron a cumplir 13 años de prisión, luego de ser condenados por varios secuestros seguidos de muerte.
"El sistema funciona así, varios casos de secuestros seguidos de muerte y la sensación de impunidad" enfatizó el legislador, luego de traer al recinto el resonante caso del llamado "Clan Puccio".
Por su parte, la senadora Conti criticó en duros términos la ley y solicitó al presidente Néstor Kirchner que "vete todas las modificaciones al Código Penal" que sancionó el Congreso, por ser una "barbaridad jurídica" y tener un tinte "fascista".
En defensa del proyecto, el titular de la Comisión de Justicia y Asuntos Penales, el radical puntano Jorge Agúndez, aclaró que su bloque "no ha dilatado la sanción del proyecto, sino que ha hecho un análisis reflexivo". Tras explicar los aspectos técnicos del proyecto, el senador radical coincidió con el justicialista Eduardo Menem en la necesidad de instrumentar un grupo de trabajo que se dedique a analizar una reforma integral del Código Penal.
Al argumentar en contra del proyecto, la senadora Ibarra consideró que "las penas no deben ser ni duras ni blandas, deben ser justas y cumplidas. No es cuestión de poner montos exorbitantes de penas".