Diputada pidió disculpas por agravio

Entre sollozos y durante una sesión de la Legislatura de la ciudad de Buenos, la diputada Mirta Onega hizo público su arrepentimiento y pedido de perdón por haber tratado de "judío de mierda" a uno de sus empleados.

Sin embargo, la retractación no bastó para impedir la decisión de la Legislatura de enviar a la Junta de Etica las denuncias contra la diputada del Partido de la Ciudad, en un paso que apunta a abrir un debate sobre la probable expulsión de Onega.

De ese modo, entre sollozos, en un discurso leído ante sus pares de la Legislatura, Onega buscó descomprimir la situación que la tiene como protagonista por haberse referido como "judío de mierda" a su asesor Juan Cohenca y que podría terminar con su expulsión de ese cuerpo.

La legisladora pidió "tener en cuenta las circunstancias que rodearon el momento" en que vertió esas expresiones, y acusó por ello a las autoridades del Partido de la Ciudad, del que formó parte hasta hace dos semanas.

El caso salió a la luz pública al conocerse la existencia de un video que el titular del bloque del Partido de la Ciudad, Jorge Giorno, envió a las autoridades de la Legislatura, en el que al parecer quedaron registrados los insultos de Onega contra el empleado.

Giorno fue precisamente quien se encargó de solicitar "la exclusión del Cuerpo" de la legisladora cuestionada y pidió que "la Junta de Etica constituya una Comisión Investigadora".

El legislador anticipó que el empleado "damnificado", Norberto Cohenca, iba a entregar toda la documentación de los hechos, video incluido, a las autoridades legislativas, así como la denuncia que hizo ante el Instituto Nacional contra la Discriminación por haber sido tratado con agravios.

A su turno, Cohenca señaló que se tomará unos días para decidir si le concede o no el perdón a Onega, aunque admitió que el discurso de hoy de la legisladora fue un paso "por el buen camino". Onega pidió disculpas entre sollozos y se retractó de sus expresiones. Enfatizó que su arrepentimiento iba dirigido no sólo al empleado afectado sino también "a todas las personas que profesan" la religión judía.

"En presencia de muy pocas personas y de manera desafortunada utilicé expresiones que no condicen con mi forma de pensar", admitió Onega en su mensaje leído a la Legislatura.

"Es mi intención retractarme públicamente -prosiguió llorando- del término despectivo usado al referirme a las creencias religiosas de uno de los integrantes de mi gabinete de asesores y pedir disculpas a él y a quienes puedan haberse sentido agraviados por esas expresiones".

Comentó que hizo la ofensa en un momento emocional delicado por su salida del bloque legislativo y en medio de un estado de "nerviosismo e inestabilidad que se tradujo en las incorrectas expresiones formuladas".

"Hasta tuve que recurrir al servicio médico de la Legislatura, donde se me pronosticó un fuerte pico de hipertensión, producto del acoso psicológico que estaba recibiendo", se defendió.

"Reitero que no he tenido intención alguna de agraviar a quien libremente profesa un culto religioso ni a la comunidad a la que pertenece en base a esa creencia. Estoy en desacuerdo con cualquier tipo de discriminación" remarcó.

Acusó a las autoridades de la bancada de haberla puesto "en la condición de rehén político" y aseguró que aún conserva grabadas en su casilla telefónica "las amenazas" que le dirigieron desde un sector del bloque.

Todos los diputados que intervinieron en la sesión, representantes de distintas orientaciones políticas, repudiaron los términos ofensivos de Onega, pero se expresaron desde diversos puntos de vista críticamente ante la denuncia de Giorno. La diputada Vilma Ripoll, de Izquieda Unida, recordó que "Giorno había facilitado el ingreso de Elena Cruz a la Legislatura, a pesar de sus expresiones en defensa del dictador Jorge Rafael Videla", y deslizó que buscaba la baja de Onega "para ingresar a su familiar, Abelardo García, inmediato en la lista de legisladores".

Contra el método de la cámara oculta se pronunciaron también el radical Jorge Enríquez; Ariel Schifrin, del Frente para la Victoria; Rubén Devoto, del Movimiento para un Pueblo Libre y Fernanda Ferrero, del bloque Unión para Recrear Buenos Aires. (Télam)

A609 u k Discriminación 27-05 OEO -La legisladora acusada de discriminación lloró, pidió disculpas, y denunció que hay cámaras ocultas de todos sus colegas-

Buenos Aires, mayo 27 (NA) – La legisladora porteña Mirta Onega, acusada de discrimar a un asesor suyo, lloró hoy y pidió disculpas ante sus pares, al tiempo que denunció que todos los miembros de la Legislatura fueron filmados en cámaras ocultas para el posterior "uso político" de esos videos.

"Es mi intención retractarme públicamente del término despectivo usado al referirme a las creencias religiosas de uno de los integrantes de mi gabinete de asesores y pedir disculpas a él y a quienes pueden sentirse agraviados por tales expresiones", expresó Onega.

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