En medio de disturbios que incluyeron golpes de puño, empujones e insultos, la Legislatura de la ciudad de Buenos Aires aprobó en general un proyecto de reforma del Código de Convivencia.
Tras cinco horas de sesión y apenas las modificaciones fueron avaladas en general por 31 votos a 22, un grupo de manifestantes reunido frente a la Legislatura para expresar su oposición a los cambios -vendedores ambulantes, prostitutas, piqueteros y travestis- quisieron ingresar al recinto de sesiones. El macrismo consiguió el quórum necesario para abrir la sesión y luego pudo encolumnar a 32 diputados en la votación en general, con el apoyo del Recrear de Ricardo López Murphy y del bloque que integra la diputada Mirta Onega, expuesta a una destitución por haber tenido expresiones antisemitas.
En contra de la reforma, en tanto, votaron los legisladores kirchneristas, los que responden al jefe del Gobierno, Aníbal Ibarra, los socialistas y los del bloque de la Izquierda Unida. No obstante, el clima caldeado no permitió al macrismo avanzar en la discusión en particular -artículo por artículo- de la reforma, trámite que se hará el próximo día 16, de acuerdo con la convocatoria de las autoridades legislativas.
El debate comenzó en medio de una protesta de vendedores ambulantes, prostitutas y travestis que se reunieron a las puertas de la Legislatura para manifestar su oposición a diferentes propuestas de reforma.
Algunos manifestantes llegaron a tirar un vallado metálico instalado en la entrada del edificio y otros insultaron a viva voz desde las barras a los diputados que defendían posiciones contrarias a sus intereses.
Entre las 70 modificaciones impulsadas, las más conflictivas son las vinculadas con la venta callejera, la organización de la oferta de sexo en la vía pública, la regulación de las manifestaciones de piqueteros y la baja en la edad mínima de imputabilidad para los menores. El macrismo propuso fijar la edad mínima para castigar infracciones a partir de 16 años, aunque sin arrestos ni multas, y prohibir la prostitución.
También se pronunció por impedir el bloqueo de calles a causa de protestas y por crear un sistema de avisos y autorizaciones para las manifestaciones en la vía pública.
El oficialismo ibarrista y otros bloques de la Legislatura querían dejar el Código como está y solamente acceden a fijar una pena específica para cada contravención, con la idea de terminar con el sistema abierto de castigos que rige en la actualidad.
El diputado Helio Rebot, encargado de exponer en primer lugar por el macrista Compromiso para el Cambio, fue hostigado en forma permanente desde las galerías, donde se ubicaron militantes del sindicato de meretrices, travestis y activistas de organizaciones políticas y sociales contrarias a la reforma.
Rebot aseguró que el interés de su fuerza política es el de "terminar con el Código de Ibarra y Zafaroni".
Por su parte, Julio De Giovanni, del Partido de la Ciudad, recordó que "el Código de Convivencia fue dictado al calor de la derogación de los edictos policiales y la experiencia y las estadísticas indican que tiene fallas".
La legisladora porteña Vilma Ripoll, de Izquierda Unida, enfatizó que las reformas propuestas por el bloque Compromiso para el Cambio "no le van a resolver los problemas a los desocupados, ni a las trabajadoras sexuales, sino que son un intento para callar a esos sectores".
La iniciativa del macrismo que aprobaron los legisladores propone fijar la edad mínima para castigar infracciones a partir de 16 años, aunque sin arrestos ni multas, y prohibir la prostitución.
También es contraria al bloqueo de calles a causa de protestas y propone crear un sistema de avisos y autorizaciones para las manifestaciones en la vía pública.
La propuesta contempla elevar hasta 60 días el arresto a contraventores, la sanción por reincidencias e incorporar las figuras de portación de armas de aire y gas comprimido, explotación de niños mendigos, agresiones de patovicas y abandono de productos peligrosos en la vía pública.
Otro artículo fija el monto máximo de las multas en 50.000 pesos, que las clausuras máximas se incrementen de 90 a 180 días y que las inhabilitaciones máximas lleguen a 18 meses, mientras la prohibición de concurrencia a estadios se elevará de los 12 meses actuales al año y medio. También propone sanciones por mal comportamiento en los espectáculos artísticos y deportivos y se crea el Registro de Contraventores, que los jueces tendrán en cuenta para los casos de reincidencia.
Otros proyectos para renovar el Código Contravencional fueron los presentados por el Partido de la Ciudad, aliado del jefe del Gobierno Aníbal Ibarra, y por la diputada Silvia La Ruffa, del bloque Unión para Recrear Buenos Aires.