La Cámara Federal declaró "nulos" los procesamientos del ex jefe de la SIDE Fernando de Santibañes, de los ex senadores Emilio Cantarero y José Genoud y del "arrepentido" Mario Pontaquarto, en la causa en la que se investiga si se pagaron coimas para sancionar reforma laboral.
En una resolución que vuelve a foja cero lo realizado por el juez Rodolfo Canicoba Corral, los camaristas de la Sala I estimaron que la investigación fue "defectuosa" en cuanto a que no fue posible realizar "una crítica razonable sobre la veracidad" de lo afirmado por Pontaquarto en su confesión. De todos modos, los camaristas aclararon que De Santibañes, Genoud, Cantarero y Pontaquarto no quedarán desvinculados del expediente, sino que una vez que Canicoba Corral lleve adelante nuevas medidas de prueba -sugeridas por el tribunal- deberá expedirse nuevemente sobre sus situaciones procesales.
Asl conocer la información, el arrepentido Mario Pontaquarto aseguró que le resulta "increíble" el fallo y opinó que "los poderosos, los que cobraron y los que pagaron en su momento, deben estar festejando".
"Es doloroso para mí y es algo que me llama la atención; me sorprende sobremanera. Debe haber gente más sorprendida que yo", comentó entre lágrimas Pontaquarto. Explicó que pensaba que "la Cámara iba a confirmar el fallo" y que "prefería estar procesado e ir a un juicio oral y no estar desprocesado y en esta situación".
Además, reflexionó sobre sus situación en particular debido a que fue él quien confirmó ante la justicia el pago de coimas en su calidad de arrepentido.
En su confesión de diciembre del año pasado, Pontaquarto dijo ante la Justicia que fue el encargado de retirar de la bóveda de la SIDE cinco millones de pesos que luego se encargó de distribuir entre senadores justicialistas y radicales para que apoyaran en abril de 2000 la aprobación de la Ley de Reforma Laboral.
En una extensa resolución, los jueces Martín Irurzun y Horacio Vigliani enumeraron las medidas de prueba que el magistrado no concretó y estimaron que aquellas que sí se llevaron a cabo no alcanzaron para probar la veracidad de los dichos del "arrepentido".
En su confesión de diciembre del año pasado, Pontaquarto dijo ante la Justicia que fue el encargado de retirar de la bóveda de la SIDE cinco millones de pesos que luego se encargó de distribuir entre senadores justicialistas y radicales para que apoyaran en abril de 2000 la aprobación de la Ley de Reforma Laboral.
Los camaristas pusieron de relieve que Pontaquarto concurrió a la Justicia con su nueva declaración luego de haber volcado esa información en una entrevista periodística (con la revista TXT) por la que cobró una suma dinero, y que la editorial de la publicación aceptó hacerse cargo de los costos de su defensa. "El compromiso de pago por parte de un medio para dar judicialmente su confesión impone una mayor exigencia de cuidado o al momento de valorar sus dichos y por sobre todo de corroborarlos por otros medios de prueba", advirtieron los camaristas Irurzun y Vigliani.
Además, los jueces estimaron que la confesión "no fue suficientemente controvertida e investigada como para sortear un examen de razonabilidad que determine si ésta resulta efectivamente veraz o falaz".
Para los jueces, Canicoba Corral se equivocó al tener "por verosímil" la declaración de Pontaquarto sin poder "dar razón suficiente de ello para sostener su coherencia y concordancia con otros elementos probatorios, quizá por la premura con la que se adoptó la decisión".
"La descripción sobre las pruebas ignoradas, las ordenadas y no cumplidas y las efectivamente materializadas dan cuenta de una instrucción no sólo incompleta, sino desarrollada desde una perspectiva errada", fustigaron los camaristas a Canicoba Corral. Es esta línea, los jueces indicaron que los procesamientos contra los cuatro acusados "resultan nulos", debido a que "su fundamentación es sólo aparente desde que se encuentra basada en una investigación defectuosa".
Pese a las fuertes críticas sobre la instrucción de la causa, los jueces le sugirieron a Canicoba Corral la realización de una serie de medidas de prueba para corregir la situación "con el propósito de poder llevar con la mayor rapidez al esclarecimiento de cuanto en realidad aconteciera".