El juez federal Rodolfo Canicoba Corral advirtió que la investigación por el presunto pago de sobornos en el Senado "no está clausurada", y ratificó que Mario Pontaquarto, Fernando de Santibañes, José Genoud y Emilio Cantarero no pueden salir del país porque siguen "imputados" en la causa. Por su parte, Pontaquarto acusó a los miembros de la Cámara Federal porteña de generar "un enorme daño institucional" al anular los procesamientos.
El juez Canicoba adelantó que dispondrá nuevas medidas de prueba sugeridas por la Cámara Federal, y que luego volverá a expedirse sobre la situación procesal de los cuatro imputados, por lo que trabajará durante la feria judicial.
En el marco de la investigación por el supuesto pago de coimas en la Cámara alta, la Cámara cuestionó el razonamiento del juez para dictar los procesamientos y sugirió que adopte una serie de nuevas medidas de prueba. "Esta investigación no está clausurada", enfatizó Canicoba Corral y estimó que es probable que "el fiscal de Cámara lleve a otra instancia judicial", el caso.
Al final, como dice el tango, corrés el riesgo de que te bauticen gil", se quejó Pontaquarto, el "arrepentido" que denunció haber entregado el dinero para el pago de coimas a senadores, a cambio de que fuera aprobada la Ley de Reforma Laboral, en el año 2000. Para el ex secretario parlamentario del Senado, "este fallo es de una enorme gravedad institucional. A partir de este momento y de esta decisión judicial, va a ser muy difícil que cualquier ciudadano de este país se presente a hacer una denuncia por un hecho de corrupción".
Además, dijo que le "dolió" la decisión de la Cámara de anular los procesamientos que habían sido dictados contra él, los ex senadores José Genoud y Emilio Cantarero y el ex titular de la SIDE, Fernando de Santibañes.
Pontaquarto afirmó que "por ahora no" piensa en irse del país porque su intención es "seguir de cerca lo que está ocurriendo" con la causa.
A todo esto, el Gobierno admitió su preocupación por la derivación que tendrá para la causa la nulidad de los procesamientos a los cuatro acusados por el presunto pago de sobornos en el Senado, aunque confió en que no habrá "impunidad".
Así lo indicó el ministro del Interior, Aníbal Fernández, quien admitió la "preocupación" que existe por el fallo de la Cámara Federal porteña. "Creo que todos los argentinos tenemos ese tufillo a que la cosa no fue 'sancta', y que termine de esta manera nos preocupa, y nos pone en una situación muy mala", enfatizó Fernández, aunque de todos modos consideró que el fallo no consagra la "impunidad" y recordó que "hay instrucciones específicas por parte de la Cámara para que el juez las lleve adelante".
"Yo no puedo decir que la Cámara se equivocó ni que el juez de primera instancia se equivocó", puntualizó Fernández.
Desde la otra vereda, el ex senador José Genoud definió a Mario Pontaquarto como un "patético héroe nacional", y consideró que el fallo de la Cámara que cuestionó el testimonio del "arrepentido" ex secretario Parlamentario fue de un "gran nivel".
"Las declaraciones de Pontaquarto se caen por todos lados, no solamente han sido contradictorias, sino que fueron refutadas por pruebas instrumentales determinantes", enfatizó Genoud, quien dijo que a partir de la causa por presuntos sobornos en el Senado su "prestigio ha sido lesionado", aunque consideró que el testimonio de Pontaquarto "se ha ido deshilachando".
El ex legislador radical dijo que tomó la resolución judicial dada a conocer el martes "con mucha serenidad" y que "no es motivo de euforia", ya que "las sentencias suelen ser irreversibles, pero el prestigio y el honor han quedados definitivamente mancillados".
Por su lado, el ministro de Justicia, Gustavo Beliz, opinó que el fallo "refuerza la sensación de impunidad tan fuerte que hay en el país". A su criterio, "el mensaje (del fallo) es muy negativo y muy poco consistente desde el punto de vista del avance de la investigación", aunque, al mismo tiempo, "tiene que ver con un funcionamiento muy poco adecuado de la Justicia Federal". "Por eso queremos modificar profundamente y unificar los fueros porteños", dijo el titular de la cartera de Justicia, quien afirmó la decisión judicial en el marco de la causa por los sobornos en el Senado "refuerza la sensación de impunidad tan fuerte que hay en el país".
Desde la oposición, el senador radical independiente Rodolfo Terragno dijo sentirse "sorprendido" por el fallo y aseguró que "era lo último que esperaba y me ha devastado". Terragno sostuvo que "no encontraba razón" para la decisión de la Cámara, "en un caso donde median elementos de prueba, serios como los que aporté -transferencia de treinta millones por encima del presupuesto a la SIDE en el año 2000- y en el que se suma la confesión de Pontaquarto".
El senador argumentó que cuando "alguien dice 'yo cometí un delito, yo fui partícipe de un acto de cohecho' y la justicia anula todo, aumenta el escepticismo general".
Por último, el titular del bloque de diputados nacionales del socialismo, Jorge Rivas, sostuvo que se trata de "una prueba aplastante de las connivencias entre las cúpulas justicialista, radical y los diversos niveles del Estado y la falta de independencia del Poder Judicial".
"Solamente una inconmovible voluntad de proteger a los culpables puede descalificar una confesión voluntaria como la que hubo en este caso, que ninguno de los implicados refutó seriamente, y a partir de la cual se abren múltiples posibles caminos de investigación que no han sido recorridos", consideró Rivas.