Acosado por un avanzado proceso de juicio político en su contra, el juez de la Corte Suprema de Justicia Adolfo Vázquez presentó su renuncia tras once años en el cargo y el presidente Néstor Kirchner se la aceptó rápidamente.
En la carta de renuncia que envió al Presidente, Vázquez -el último exponente de la "mayoría automática" que supo votar en consonancia con los deseos del Gobierno de Carlos Menem- adujo "motivos personales" para sustentar su determinación. Pero lo cierto es que ayer mismo se iba a presentar la comisión acusadora -integrada por diputados- ante el Senado de la Nación, para formalizar las acusaciones contra Vázquez por "mal desempeño de sus funciones".
De este modo, Vázquez no sólo eludió su destitución del cargo al desactivar el juicio político que se desarrollaba en su contra en el Senado, sino que además logró conservar el derecho a retirarse de su función con un beneficio jubilatorio y sin un eventual agravante de quedar inhabilitado para ejercer cargos.
Por ese motivo, la presentación de la renuncia por parte de Vázquez -quien había asegurado en diferentes oportunidades que sólo se iría de la Corte "muerto o echado"- fue recibida con desazón por el titular de la Comisión de Juicio Político de la Cámara de Diputados, el justicialista Ricardo Falú.
"Hubiera preferido que el juicio político llegara a su final y que hubiera operado la remoción por culpabilidad de Vázquez y no su retiro con derecho a la jubilación, lo que me parece que no es justo", aseveró el diputado en declaraciones luego de que se formalizara el anuncio de la renuncia del ministro.
Los avanzados cuestionamientos contra Vázquez habían llevado incluso al todavía ministro a viajar a Montevideo para pedir a las autoridades uruguayas un asilo político, una solicitud que fue rechazada rápidamente por la Cancillería oriental.
Vázquez también denunció, en esos días, que habían baleado el auto como un mensaje mafioso para que se "calle", un hecho que esta tarde calificó como "un antes y un después" en su determinación de alejarse de la Corte.
Antes de dimitir, Vázquez había asegurado que de la Corte sólo se iría "echado o muerto" y descartó de plano la posibilidad de imitar el camino de renuncia, como lo hicieron en su momento Nazareno y López.
El único integrante de la llamada "mayoría automática" que no renunció a su cargo fue Moliné O'Connor, quien se defendió hasta el final en el juicio político por el que finalmente fue destituido por el Senado. En este escenario, Vázquez envió su renuncia al presidente Kirchner el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, dio a conocer la noticia en la Casa Rosada.
"El señor presidente, a través del decreto 1142, aceptó esa renuncia, decisión que ha sido inmediatamente comunicada al Senado de la Nación", dijo el funcionario en una conferencia de prensa.
El jefe de Gabinete añadió: "De este modo, se abre ahora una nueva instancia de selección de otro miembro de la Corte y el Poder Ejecutivo, de acuerdo a lo que establece el decreto 222 del año 2003 para determinar quién será el reemplazante".
"A partir de este momento pondremos en marcha este procedimiento", precisó el jefe de Gabinete, aunque no dio ninguna pista sobre quién será el candidato del Gobierno para reemplazar al renunciante Vázquez.
Hasta el momento, durante el Gobierno de Kirchner se sumaron a la Corte -ante las vacantes producidas- los jueces Raúl Zaffaroni, Elena Highton de Nolasco y Carmen Argibay, aunque ésta última todavía no asumió en el cargo.