El bloque de diputados del justicialismo buscará esta semana avanzar en la aprobación de la ley de creación de la empresa de energía, ENARSA, cuya sanción es considerada crucial por el presidente Néstor Kirchner para tener una firma que actúe como testigo en el mercado energético.
La bancada del PJ -conducida por el duhaldista José Díaz Bancalari- decidió acelerar el debate del proyecto votado el pasado 11 de agosto en el Senado, para cumplir con un pedido especial que le formuló el presidente Néstor Kirchner la semana pasada a los legisladores.
En este contexto, la aspiración del oficialismo es firmar este miércoles un dictamen en el plenario convocada para las 9.30 de las comisiones de Energía, Economía, Legislación General y Presupuesto para poder tener el despacho que habilite su tratamiento para esta misma semana o para la sesión del próximo 15 de septiembre.
El presidente de la Comisión de Presupuesto, Carlos Snopek (PJ-Jujuy) anticipó que la intención del justicialismo "es tratar de emitir dictamen" esta misma semana y dijo que para ello se "están realizando conversaciones" con las otras bancadas parlamentarias para poder avanzar en la sanción de esta iniciativa.
De hecho, el oficialismo ya cosechó el aval de la kirchnerista transversal Alicia Castro y espera que otros legisladores de esa misma orientación como Convergencia, Encuentro, y Frepaso apoyen esta propuesta, y que lo mismo haga el bloque del ARI, que a nivel nacional lidera Elisa Carrió. En cambio, el justicialismo sabe que el radicalismo tiene muchas objeciones al proyecto porque critica que no figure el capital inicial ni el plan de negocios, pero el PJ espera que firme el despacho planteando sólo disidencias parciales para que no se retrase el tratamiento.
Pero el oficialismo no sólo comenzó las conversaciones con la oposición, además realizó una reunión en su propio bloque con los futuros directivos de esa empresa para que los diputados puedan canalizar sus dudas y así poder defender el proyecto gubernamental ante las críticas opositoras.
El proyecto de ley del Poder Ejecutivo crea la empresa energética estatal (ENARSA), con el propósito de que actúe como firma "testigo" en el mercado, para evitar la posibilidad de "abuso de posición dominante" y la conformación de oligopolios en el sector energético.