El oficialismo legislativo intentará aprobar en las próximas semanas proyectos clave del área económica, tales como la prórroga de la Emergencia Económica y el marco regulatorio de servicios públicos, impulsados por el Gobierno y que anticipan un duro debate con la oposición en el Parlamento.
A estas iniciativas, que el Poder Ejecutivo considera "primordiales", se le sumará la entrada del Presupuesto 2005 y la habilitación de la empresa nacional de energía Enarsa. Asimismo, para delinear un fin de año intenso en ambas cámaras, desde el Gobierno también se reclama un tratamiento inminente de un marco regulatorio para el gas en garrafa y un nuevo paquete impositivo.
De esta manera, los legisladores oficialistas deberán esforzarse y salir a pelear cada uno de los proyectos que impulsa el PEN y considera "primordiales" que estén sancionados antes de fin de año. Esto quedó explicitado tras la cumbre realizada el miércoles pasado en Casa de Gobierno entre el presidente Néstor Kirchner, el titular de la Cámara de Diputados, el oficialista Eduardo Camaño y los jefes del PJ de ambas cámaras, José María Díaz Bancalari y Miguel Angel Pichetto, en un conclave que también contó con la participaron Alberto Fernández y el ministro de Hacienda, Roberto Lavagna. Sin embargo, a pesar de la presión que se sostiene desde el Gobierno, el presidente Kirchner planteó la necesidad que estas normas "salgan por el mayor consenso posible", situación que hace desde el vamos titánica la tarea de los conductores de bancada.
En el caso particular de la segunda prórroga de la ley de Emergencia Económica, sancionada en 2002 en plena crisis, y que tiene como fecha de vencimiento el 31 de diciembre próximo, se plantea desde el vamos como una operación "difícil".
La necesidad del gobierno de extender esta ley para poder encarar fundamentalmente la renegociación de los 57 contratos de servicios públicos es prioritario, pero dura tarea tendrá el oficialismo para explicar porque no se pudo hacer este año y como se supone que se materializará en 2005.
El conflictivo tema quedó evidenciado tras la necesidad de bajar los decibeles de la prioridad que tiene este tema en la agenda, y la negativa que recibieron los periodistas parlamentarios por parte de los jefes de bloques del PJ, al ser consultados.
Por lo pronto, mientras se busca negociar con un perfil más bajo este tema, quedará expuesto en primer plano el marco regulatorio de servicios públicos, que entró hace dos semanas a Diputados y el Presupuesto 2005.