El Senado aprobó y giró la Cámara de Diputados el proyecto de ley que establece un marco regulatorio para la producción y comercialización de Gas Licuado de Petróleo (GLP), que declara de interés público a ese combustible.
De esta manera, la Cámara alta completó el tratamiento iniciado la semana pasada, cuando votó el proyecto en general. Ese día se había postergado la sanción en particular debido a las diferencias en algunos puntos entre senadores del oficialismo y de la oposición.
En ese sentido, el justicialismo hizo prevalecer su número para declarar al mercado de GLP como de "interés público" y no "servicio público" como pretendía la oposición.
La ley fue impulsada por el bloque oficialista, aunque en varios artículos del proyecto la UCR y el Interbloque provincial acompañaron al justicialismo, por lo que la iniciativa fue aprobada, en general, por un amplio margen.
No dieron el presente el presidente del bloque justicialista, Miguel Angel Pichetto, su par de la UCR, Mario Losada, y la senadora y primera dama Cristina Fernández de Kirchner. Estas ausencias se hicieron notar al momento de juntar el quórum reglamentario: sólo 38 de los 71 senadores que tiene el cuerpo dieron el presente.
Si bien el proyecto busca regular el mercado del gas en garrafas, la ley no transforma el GLP en un servicio público, lo que teóricamente permitiría un mayor control en el precio del producto final.
En la actualidad -según fuentes oficiales- 13 millones de hogares argentinos utilizan gas en garrafa, cuyo precio es de 22 pesos, un valor muy lejano a los nueve pesos que tenía durante la convertibilidad. Según la misma fuente, una familia tipo (4 personas) necesita para su consumo diario, un mínimo de tres garrafas por mes, con un costo por ese período de 66 pesos, muy lejos del promedio de 50 pesos por bimestre que se abona en Capital Federal con el sistema de red.
Según explicaron varios legisladores del oficialismo, con este proyecto se busca lograr un mecanismo de regulación del precio de las garrafas, cuyo costo se triplicó desde la caída de la convertibilidad, pese a que es utilizado por las personas de menores recursos.
El texto, aprobado en general hace una semana por 52 votos a 1, establece que la autoridad de aplicación fijará, para cada región y para cada semestre estacional de invierno y verano un precio de referencia para el GLP de uso doméstico nacional en envases de hasta 45 kilos. También contempla la posibilidad de la libre importación del GLP sin otro requisito que el cumplimiento de la normativo vigente, pero limita la exportación ya que previamente se exige que se debe garantizar el abastecimiento interno.
Tras las negociaciones que se desarrollarán durante la última semana, el oficialismo y la oposición -en su mayoría radical- acordaron quiénes serán los encargados de aplicar y fiscalizar el cumplimiento de la ley.