El justicialismo y la oposición presentaron sendos dictámenes en la comisión de Asuntos Constitucionales de reglamentación de los decretos de Necesidad y Urgencia (DNU), dado que mantienen sus discrepancias sobre la validez de esas normas cuando no haya un pronunciamiento del Congreso.
El justicialismo sostiene que el silencio no implica ni apoyo ni rechazo de un DNU, pero esta decisión implica mantener la vigencia de esa norma dictada por el Presidente de la Nación, según argumentó el presidente de la comisión de Asuntos Constitucionales, el justicialista salteño Juan Manuel Urtubey.
Urtubey insistió con su posición de que "el silencio es silencio y nada más que eso" y aseguró que "si hacemos otra interpretación, el control puede caer en manos de una minoría". Esta postura fue rechaza tanto por los diputados del ARI y socialistas, del radicalismo, como de los provinciales y el macrista Jorge Vanossi, pero estas dos fuerzas proponen algunas variantes en su dictamen para aceptar los DNU cuando existe un silencio del Congreso.
El justicialismo deberá tener encolumnado a todo su bloque y conseguir aliados de otras fuerzas si quiere sancionar este proyecto se debe aprobar con mayorías calificadas en ambas cámaras del Congreso, es decir el voto positivo de 129 diputados y 37 senadores.
El diputado Urtubey dijo que "existía un amplio consenso" en el justicialismo para acompañar este dictamen que se puso a la firma, aunque algunos legisladores como el bonaerense Daniel Basile y el cordobés Humberto Roggero, remarcaron que esta iniciativa aún no se ha discutido en el seno del oficialismo.
Lo único que estuvo claro en el transcurso de la reunión es que la mayoría coincide en que es muy difícil superar las diferencias sobre la validez que tienen los decretos cuando se plantea un silencio del Congreso, y que en ese marco lo mejor es firmar los dictámenes y trasladar el debate al pleno del cuerpo.