El Senado se apresta a aprobar este miércoles el proyecto de ley que crea la empresa estatal de energía ENARSA, al votar un dictamen en el que se aceptarán las modificaciones realizadas por la Cámara de Diputados.
El proyecto será impulsado por la mayoría del justicialismo y acompañado por los representantes de partidos provinciales y de los denominados "transversales", en tanto el radicalismo votará en contra, según adelantaron voceros de las respectivas bancadas.
Dentro del PJ, los más de 35 votos propios le sobran al oficialismo para alcanzar la aprobación de la iniciativa, y neutralizar los de los cuatro ó cinco senadores que se encolumnarán detrás de la puntana Liliana Negre de Alonso, quien manifestó su oposición a la redacción final del proyecto.
El radicalismo, en tanto, anticipó que no acompañará la votación del proyecto más allá de que en Diputados se agregaron algunas de las cuestiones que pidieron hace dos meses, cuando la iniciativa fue aprobada por el Senado. Esa vez el radicalismo votó en general y rechazó casi todos los artículos durante el tratamiento en particular; pero ahora anticipó que no votará ninguno de los dos textos: ni el original del Senado ni el devuelto por Diputados.
De la firma del dictamen avalado por la mayoría de los integrantes de las comisiones de Energía y Combustibles, Legislación General y Asuntos Administrativos y Municipales, surgen tres cambios esenciales.
El primero incluye en la redacción la posibilidad de "observar en los procesos de asociación mecanismos de transparencia y competencia que respeten lo establecido en la ley de hidrocarburos". El segundo habilita el control por parte de la Sindicatura General de la Nación (SIGEN) y la Auditoría General de la Nación (AGN), al establecer que ENARSA "estará sometida a los controles interno y externo del sector público nacional en los términos de la ley 24.156 de Administración Financiera".