La Cámara de Diputados aprobó y giró al Senado la nueva Ley Nacional de Turismo, que declara a esa actividad como estratégica y esencial para el desarrollo del país y busca fomentar ese recurso a través de planes y programas de promoción.
La iniciativa apunta además a "la protección y aprovechamiento de los recursos y atractivos turísticos nacionales, resguardando el desarrollo sustentable", según el texto presentado en junio último en la Casa de Gobierno por el presidente Néstor Kirchner.
Los diputados opositores señalaron que, si la iniciativa se convierte en ley, la implementación afectaría las jurisdicciones provinciales y municipales, lesionando el carácter federal del país. Entre las críticas se remarcó, además, que los organismos que se crearían superpondrían sus competencias y funciones.
El Fondo Nacional del Turismo se constituirá con partidas provenientes del Presupuesto nacional más el cinco por ciento del precio de los pasajes aéreos y fluviales al exterior vendidos o emitidos en el país o en el extranjero para residentes argentinos en viajes al territorio nacional.
El impuesto a los pasajes aéreos y fluviales, que actualmente se direcciona a rentas generales deberá enviarse directamente al nuevo Fondo, que también recibirá aportes de los gobiernos provinciales y municipales.
El informe ante la Cámara baja sobre la iniciativa fue realizado por el presidente de la Comisión de Turismo de Diputados, Dante Elizondo, del PJ sanjuanino.
"Estamos ante una oportunidad histórica para convertir al país en un destino turístico", afirmó Elizondo y defendió el proyecto que el Poder Ejecutivo envió al Congreso nacional.
Las críticas no tardaron en llegar y fue la radical entrerriana Graciela Jaroslavsky, quien remarcó que "los territorios son jurisdicciones provinciales o municipales" y señaló así el modo en el proyecto afectaría el carácter federal del país. "Las expresiones de deseo son fantásticas, pero la ley establece una pirámide que concentra toda las definiciones en la Secretaría de Turismo", ironizó Jaroslavsky.
El diputado macrista Federico Pinedo, cuyo bloque rechazó el proyecto, explicó la orientación de su voto al sostener que no quería "privar a las provincias de atribuciones que le son propias".
En el mismo sentido, se expresó el titular de la bancada radial y pese a que votó a favor indicó que esperaba que "esta ley pueda ser perfeccionada en el Senado, porque las provincias están ausentes y esperamos que el Senado las pueda poner en escena".
Por su parte, el socialista Ariel Basteiro consideró que el impuesto al transporte fluvial "no debería ser incorporado porque es utilizado por sectores de la sociedad de bajos recursos" y no genera una importante recaudación anual. Propuso, en cambio, incorporar "impuestos al transporte marítimo, como los cruceros, que generan una recaudación altamente superior".
Según el texto aprobado, la futura norma permitiría "optimizar" la calidad de los destinos y actividad turística, y "asegurar las condiciones necesarias" para desarrollar la actividad mediante "inversiones de capitales nacionales y extranjeros".
La iniciativa contempla la creación del Comité Interministerial de Facilitación Turística, que será presidido por el titular de la Secretaría de Turismo.