Una audiencia pública en la Legislatura porteña para evaluar un proyecto de ley que propone instaurar la educación sexual obligatoria en las escuelas públicas de la Ciudad, terminó con pocos consensos tras un agitado debate.
El debate contó con la participación de representantes de distintos sectores religiosos. En su exposición, el vicario católico argentino, Juan Torrella, sostuvo que "hombre y mujer están llamados a la complementariedad y al enriquecimiento en igualdad" y estimó que no se puede "encarar la educación sexual sin saber qué quiere hacer uno con su vida".
"Somos seres sexuados, somos dos modos de ser en el mundo: masculino y femenino. Llamados a la complementariedad y al enriquecimiento en igualdad".
"Esto es quizás -señaló- lo que buscaba este chico de Carmen de Patagones cuando grabó en su pupitre: si alguien conoce el sentido de la vida, favor de escribirlo aquí".
La audiencia se desarrolló en un marco por momentos parecido al de los típicos enfrentamientos de hinchadas de dos equipos rivales. De allí que el presidente de la comisión de Educación, Marcelo Godoy, de Compromiso para el Cambio, se esforzara durante las deliberaciones para "calmar los ánimos".
Godoy opinó que "tiene que haber educación sexual desde la escuela primaria, pero cada escuela deberá armar su propio proyecto, de acuerdo a su ideario, en consulta con los padres de los alumnos".
El legislador macrista enfatizó en que "es necesaria una ley equilibrada, que dé respuesta a esos dos planos, en función de las necesidades de los chicos y teniendo en cuenta los distintos niveles de información que corresponden al nivel primario y al secundario".
El legislador Jorge Enríquez, del bloque Juntos por Buenos Aires, defendió "el derecho de los padres a darle educación sexual a los hijos de acuerdos a sus preferencias y convicciones en general, y en particular, religiosas".
La diputada Vilma Ripoll, de Izquierda Unida, defendió el proyecto porque es "una necesidad que desde las escuelas, acompañando el proceso con las familias, se avance en educar con conceptos científicos a chicos y jóvenes sobre educación sexual en general".
"Y es urgente no sólo por violencia y enfermedades sexuales -indicó- sino porque al ser seguir siendo tema tabú, muchas familias no están en condiciones de dar los datos necesarios para que los jóvenes puedan enfrentar su vida sexual responsablemente".
El proyecto presentado está encabezado por la firma de la kirchnerista Ana Suppa, junto a Beatriz Baltroc, de Autonomía Popular, y María Soledad Acuña, de Compromiso para el Cambio, entre otros. El próximo lunes ingresará otro proyecto que promueve el vicepresidente primero del Cuerpo, Santiago de Estrada, de Juntos por Buenos Aires.