El justicialismo buscará emitir esta semana dictamen del presupuesto 2005 que respetará los ejes centrales de la propuesta diseñada por el gobierno y mantendrá las facultades delegadas al jefe de Gabinete para reformular y cambiar el destino de las partidas.
El justicialismo dará así un paso sustancial para poder sancionar en la sesión del 3 de noviembre este proyecto, la ley más importante de cada período porque allí se establecen los gastos y recursos previstos para el próximo año. Ni siquiera tendrá que realizar esfuerzos para juntar quórum propio porque el radicalismo asistirá a la sesión, pese a los anuncios que formuló el presidente del partido, Angel Rozas, de que la UCR iba a retacear su respaldo para reunir el piso de 129 legisladores para abrir la deliberación.
La posición de la UCR debilitó de esa manera la estrategia de los bloques opositores que se abroquelaron detrás del rechazo de la concesión de facultades al jefe de Gabinete, y obligará a otras fuerzas a replantar su postura de no dar quórum, lo que nunca sucede en el debate del presupuesto.
De este modo, el Ejecutivo tendrá sancionado antes de fin de noviembre el presupuesto, que tendrá una pauta global de gastos de 110.210 millones de pesos (77 mil millones de pesos en la administración nacional), mientras que el crecimiento de la economía será del 4 por ciento y el superávit del 3.9 por ciento. Si bien hasta el miércoles, cuando se reúna la comisión, habrá negociaciones técnicas entre diputados y funcionarios para introducir algunos cambios menores, el debate central será el otorgamiento de la delegación de facultades legislativas.