La votación de un proyecto cuyo costo fiscal es de 1200 millones de dólares generó una fuerte disputa en el bloque de senadores del PJ.
Los sectores en pugna son el grueso del bloque oficialista por un lado, y el vicepresidente Daniel Scioli por el otro, a quien los senadores peronistas responsabilizaron de "no saber manejar los debates" por "remitir los proyectos a cualquier comisión".
El cuestionamiento, que se suma una ya tirante relación entre los senadores oficialistas y Scioli, se hizo público ayer tras la votación del proyecto que el oficialismo acompaño sin advertir su contenido.
El proyecto en cuestión afectaría un 20 por ciento de las retenciones a las exportaciones agropecuarias para destinarlas a la recuperación del suelo que se utiliza para los cultivos. Desde la Presidencia del cuerpo explicaron que el error no fue de Scioli, y lo derivaron en un funcionario de su riñón, el secretario Parlamentario, Juan Estrada, quien a su vez responsabilizó a otro subordinado: el encargado de mesa de entradas.
Sin embargo, los senadores del PJ, sobre todo los más cercanos al Poder Ejecutivo, se encargaron de dejar en claro que los problemas en la conducción de la Cámara "no son de índole técnica, sino política".
Del episodio, ocurrido minutos antes de la medianoche, no participó el propio Scioli, que a esa hora ya había dejado la conducción de la sesión en manos del kirchnerista chubutense Marcelo Guinle. Las críticas comenzaron cuando las autoridades del bloque justicialista alegaron su propia "torpeza" por no haber percibido que el proyecto podía afectar, en caso de prosperar, unos 1.200 millones de dólares.
Ante la negativa del bloque radical a reconsiderar la votación pedida por el PJ, el presidente del bloque oficialista Miguel Angel Pichetto pidió "una actitud de racionalidad, ya que la iniciativa tiene destino de veto" y reconoció: "esto se nos ha pasado, asumimos el error".
"¿Sabe por qué fue un error? Porque en este Senado se asignan mal los proyectos de ley que ingresan, ya que esta iniciativa nunca podría haber sido tratada únicamente por la Comisión de Agricultura, Ganadería y Pesca", enfatizó. Y agregó: "Ya estoy cansado de reiterar este tema a la Presidencia de la Cámara. Hay proyectos que se remiten a cualquier comisión, la cual los analiza, emite el dictamen y cuando llegan al recinto tenemos que revisar hasta los puntos y comas".
Afectada por estos dichos, su compañera de bancada y presidenta de la Comisión de Agricultura, la formoseña Elva Paz, dijo que "esta cuestión de que se asignan mal los expedientes es reiterada, y luego nos encontramos con problemas de esta naturaleza. No es que hemos votado una porquería, sino que hicimos lo que competía a nuestra comisión. No hemos votado cualquier cosa".
A las críticas de Pichetto y Paz adhirió la senadora santacruceña Cristina Fernández de Kirchner, que aseveró: "En realidad no parece demasiado razonable una ley que no pasa por la Comisión de Legislación General o que afecta un ingreso en el presupuesto y no pasa por la Comisión de Presupuesto y Hacienda".
"Es evidente que no es la primera vez que no se caratulan y se giran adecuadamente los expedientes desde la Presidencia. Hay varias cosas que no se hacen de acuerdo con el Reglamento. No se conduce el debate de acuerdo con el Reglamento, y se desconocen cuestiones liminares de él", remarcó.
La primera dama también repartió críticas para algunos de sus pares. "Las propuestas de negociación que escucho de algunos miembros de mi bloque acerca de que le vamos a dar en menos o en más son realmente espantosas".
"Además, no solamente debo decir que es un problema de Presidencia; es un problema de la propia metodología del cuerpo eso de sacar leyes tipo panadería: una atrás de la otra, sin la lectura adecuada por parte de todos los miembros, lo cual también resulta imposible porque si un proyecto no pasa por las comisiones que tiene que pasar, el contralor tampoco puede hacerse", continuó.
Pero Cristina no fue al punto porque, tras cuestionar el mecanismo, focalizó los cuestionamientos en la Presidencia del cuerpo. "A esta altura de la discusión y del debate creo que algunas omisiones no son casuales. Precisamente creo que algunas de ellas están destinadas a evitar los controles que tenemos derecho a hacer los senadores como integrantes de las comisiones específicas".