Dirigentes de asociaciones de bonistas argentinos cuestionaron con dureza los términos del proyecto del Gobierno, que ya tiene media sanción del Senado, que impide la reapertura del canje de deuda una vez que la operatoria quede cerrada el 25 de febrero próximo.
El dirigente de la Asociación de Ahorristas de la Argentina (AARA) Carlos Báez Silva sostuvo que esa normativa "provocará una fuga de capitales".
Por su lado, el abogado Horacio Vázquez, dirigente de la Asociación de Ahorristas Damnificados por la Pesificación y el Default (ADAPD), calificó al proyecto de "terrible" y "compulsiva" la normativa, al sostener que "hipoteca el futuro de los argentinos, aumenta la inseguridad júridica y desconoce los derechos de la gente".
En principio, Báez Silva recordó que los ahorristas argentinos "no sacaron la plata del país como lo hizo el Presidente, sino que, por el contrario, la dejamos acá y por hacer eso, igualmente somos castigados". El dirigente señaló que la normativa que aprobó la cámara alta impide "es la contracultura del ahorro".
"Habrá fuga de capitales y la culpa será de este tipo de leyes", dijo el dirigente, en declaraciones radiales.
Báez Silva señaló que con esta ley "se está beneficiando a los especuladores porque facilita maniobras en el mercado, y perjudica a los ahorristas".
El dirigente de AARA dijo que la entidad representa "a personas y no a corporaciones", y agregó: "nosotros pedimos, y no tuvimos éxito, que el gobierno tuviera en cuenta a personas fisicas no jurídicas, pero nos damos cuenta, después de esta ley, que el gobierno prefiere hablar con los mercados y no con los ahorristas". Dijo que los ahorristas argentinos "en su mayoría tienen más de 55 años, no tienen posibilidad de recuperación y les están dando a elegir entre el aceite hirviendo y el fuego".
Báez Silva pidió al Gobierno que "en vez de fijarse en los mercados, tenga consideración hacia la gente y que no siga diciendo que somos fondos buitre, a los que se benefició con esta ley".
Reiteró que esta ley "beneficia a los especuladores porque facilita maniobras en el mercado, y perjudica a los ahorristas minoristas".
Por su lado, Horacio Vázquez señalo que "los gobiernos usan al Congreso como les conviene a ellos, como pasó con la ley de intangibilidad de los depósitos".
"Les están diciendo a la gente, en forma compulsiva, que aquel que no entre al canje pierde todo y esto es desconocer los derechos que tienen los ahorristas", dijo Vázquez.
Opinó que la Argentina "no puede desalistar los bonos cuando termina el canje y lo hace pese a que se comprometió ante el juez Thomas Griesa, que se autolimitaba para no hacer esto que acaba de hacer". Agregó Vázquez que "nadie cree en los bonos Par y pese a ello el gobierno está tratando de que los particulares los acepten cuando esto es pura basura porque vence dentro de 38 años y en los primeros quince, está destinado a perder el valor total del capital".
Explicó que eso sucederá porque la estimación de inflación en los Estados Unidos prevista para esos quince años "más que triplica el interés que paga el título".
Señaló que "lo grave es la metodología de no respetar los derechos mínimos de su población, por parte del Congreso".
"Cuando los mercados no hablan como quiere el ministro Roberto Lavagna, aprietan a los bonistas minoristas pero no a los bancos, aseguradoras y fondos comunes de inversión", dijo.
Vázquez opinó que los senadores "con esta ley volvieron a aplaudir el default y generaron una ley que es impracticable".
"Es tener a la Argentina aislada del mundo, porque es negar la legislación internacional que el país firmó en su momento cuando emitió títulos de deuda", añadió el dirigente de ADADP.