Los tres diputados italianos que se encuentran de visita en la Argentina para evaluar la capacidad de pago del país, mantuvieron una reunión de más de una hora con sus pares argentinos quienes defendieron la propuesta argentina para la reestructuración de la deuda.
Tras ese encuentro, los legisladores Luigi Olivieri, Giorgio Benvenuto (socialistas) y Giovanni Didoné (oficialista) se entrevistaron con el presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, Eduardo Camaño, en un encuentro a puertas cerradas.
Durante la jornada, los visitantes también compartieron un almuerzo con el canciller Rafael Bielsa.
Antes, los visitantes mantuvieron una reunión con sus pares argentinos en el edificio anexo a la Cámara de Diputados, encuentro que se destacó por la armonía de criterios con la cual los locales se refirieron a la sanción de la Ley Cerrojo de la semana pasada.
El diputado Olivieri explicó que la presencia de la delegación italiana en la Argentina es para "verificar si esta oferta de canje es la única posible" y para saber "cómo fue que 450 mil ahorristas italianos compraron bonos argentinos".
El peronista santafesino, Oscar Lamberto, tomó la palabra para responsabilizar al Fondo Monetario Internacional "como corresponsable de los hechos en la Argentina" y para explicar que el país "no tiene otra posibilidad que hacer una quita" y que esta es la "mejor oferta posible". El legislador Benvenuto mencionó que en el Senado italiano existe un proyecto de Ley bloqueado por el oficialismo que obliga a los bancos a recomprar los bonos de los ahorristas italianos que invirtieron hasta 50 mil euros en papeles argentinos.
La reunión discurrió en total armonía entre peronistas, radicales y socialistas, pero la palabra discordante la puso el diputado Mario Cafiero, del partido Soberanía Popular, quien se quejó ante el presidente de la Comisión de Presupuesto y Hacienda, el justicialista Carlos Snopek porque, según dijo, le habían "cortado el micrófono" para no darle la palabra.
Subsanado el inconveniente, el diputado Cafiero se mostró "de acuerdo con que la Argentina no puede pagar más", dijo que estaba seguro de que "tampoco se pueden pagar estos bonos" vinculados al cierre del canje y terminó regalando ejemplares de su libro "La Argentina robada".
De la reunión participaron, entre otros, los diputados justicialistas Snopek, Rodolfo Frigeri, Julio Gutiérrez y Oscar Lamberto; los radicales Horacio Pernasetti, Angel Giubergia, Luis Molinari Romero y Noel Breard; el socialista Héctor Polino y Cafiero. También estuvieron sentados en el salón de reuniones de la Comisión de Presupuesto y Hacienda los senadores Antonio Cafiero y el socialista Rubén Giustiniani.
En la reunión con el canciller Rafael Bielsa, éste ratificó que la Argentina "no está operando de mala fe ni hay una trampa" en el proceso de canje de deuda, y que la oferta para salir del default es "la única" que puede ser afrontada.
Según informaron fuentes oficiales, el canciller criticó durante el encuentro a uno de los representante italianos de bonistas Nicola Stock a raíz de su "estrategia de confrontación" con la Argentina.
Los voceros oficiales aseguraron que durante el almuerzo, los diputados italianos preguntaron por qué no hubo diálogo y más presencia de la Argentina para explicar el canje de la deuda. Ante esto, el ministro recordó que hubo unas 70 reuniones para informar sobre el proceso, y "ratificó que la Argentina no está operando de mala fe, no hay trampa, sino que es lo que se puede pagar con nuestro esfuerzo".