El Senado postergó nuevamente el debate sobre el proyecto que modifica el impuesto al gasoil, debido a que aún persisten las diferencias entre el justicialismo y el radicalismo.
El PJ se vio obligado a pedir la suspensión de la sesión extraordinaria debido a que la UCR rechazó una propuesta para incorporar un artículo donde se establecía que el incremento de la alícuota no se iba a trasladar al precio final, con lo cual no iba a poder reunir los 37 votos positivos para votar la iniciativa.
"Ninguna cláusula puede garantizar que el aumento del impuesto se traslade al precio final", explicó el senador radical Ernesto Sanz (Mendoza), al fundamentar la oposición de la UCR. Sin el apoyo del radicalismo, el bloque oficialista que conduce Miguel Angel Pichetto no logró juntar los 37 votos necesarios para aprobar la norma, a pesar de que el PJ cuenta con 41 legisladores.
Al tratarse de un impuesto que se crea -ya que hasta ahora se cobra como tasa- el oficialismo deberá contar con "mayoría calificada", es decir, la mitad más uno de los integrantes de la Cámara.
"La semana que viene vamos a aprobar la ley", dijo confiado el presidente de la Comisión de Presupuesto y Hacienda, Jorge Capitanich, luego de que fracasara el debate de la norma.
La posibilidad de que el precio del gasoil aumente gracias a la suba del impuesto cosechó también cuestionamientos desde las entidades que agrupan al campo.
A pesar de la oposición de sectores ligados al agro, Capitanich aclaró que el oficialismo no realizará "ninguna reunión" con las partes involucradas, ya que el PJ -dijo- "tiene la intención de llevar la norma directamente al recinto" el miércoles próximo.
Según el proyecto, la suba del impuesto se destinará para el reequipamiento del transporte de pasajeros y para fomentar el régimen de profesionalización del transporte de carga con el objeto de mejorar la capacitación de los trabajadores.
El Gobierno recaudó por este impuesto 1.500 millones de pesos en 2004 y el aumento del impuesto le permitiría incrementar esos ingresos en unos 120 millones de pesos, según estimaron desde el Ministerio de Economía.
El gravamen empezó como tasa en el 2001 con un valor de 15 centavos por litro de gasoil. En 2002, pasó al 18,5 por ciento del precio venta y ahora subiría a 20,2, si el oficialismo finalmente logra juntar los 37 votos necesarios para su aprobación.