El gobernador de Buenos Aires Felipe Solá reiteró sus reclamos a la Legislatura provincial para que apruebe la nueva ley de Presupuesto con las facultades especiales, admitió que existe un problema político y pidió que no se mezclen las cuestiones institucionales con las políticas.
"Existe un problema político planteado a mi gobierno: Se le han negado al Poder Ejecutivo las facultades delegadas que se han concedido a los gobiernos constitucionales desde 1983, como recientemente al gobierno nacional", sostuvo.
Durante su discurso ante la asamblea legislativa, Solá se preguntó "qué ha cambiado en mi administración para que ahora me lo nieguen y cuándo fueron más libres y fuertes los 134 intendentes de la provincia gracias a la mayor descentralización de los recursos decidida por este gobernador".
El gobernador utilizó los últimos 10 minutos de su discurso en la apertura de las sesiones ordinarias para referirse a la crisis política desatada en el justicialismo, luego que los legisladores duhaldistas le negaron las facultades extraordinarias que le otorgaba la ley de Presupuesto. Aseguró que de no contar con esas facultades "nuestra gente no entenderá y rechazará que por cada metro de camino o por cada caño de agua a tender deba pedir a la Legislatura el trámite de una ley".
"No se puede pretender sujetarme a un cogobierno y no es por no dar explicaciones, porque abro mi gobierno para que los ministros concurran a dar todas las explicaciones que sean necesarias a esta Legislatura", resaltó.
Solá pidió además a los legisladores, principalmente los duhaldistas, a "no someter las cuestiones institucionales a los problemas políticos" y aseguró que "hay un país que nace y otro que no termina de morir".
"Nace un nuevo país cuando la deuda se renegocia de la manera en que lo ha hecho el presidente Néstor Kirchner, pero hay un país que no quiere morir si sometemos las cuestiones institucionales a los problemas políticos y mucho peor si éstos aparecen como discusiones de conventillo", graficó.
Antes de llegar al recinto de la Cámara de Diputados, Solá se refirió a cuestiones partidarias derivadas del tratamiento del Presupuesto 2005 y aseguró que "no recibió" ninguna citación del justicialismo bonaerense para que de explicaciones sobre supuestos ataques que habría formulado al oficialismo partidario.
"No he recibido ninguna citación (del partido) y además como gobernador yo podría ser citado por la justicia y espero que eso no ocurra nunca", dijo Solá antes de dejar la Casa de Gobierno y trasladarse a pie hasta la Legislatura para habilitar el 133 período ordinario de sesiones.
Ante la presencia de los legisladores, el gobernador resaltó que defenderá sus convicciones "porque el pueblo quiere gobernadores con autoridad para poder decidir rápido".
Los reclamos del gobernador a los legisladores duhadistas fueron criticados por el vicepresidente primero de la Cámara de Diputados, Isidoro Laso, quien dijo sentirse "desilusionado y defraudado por el mensaje de Solá".
"La última parte de su discurso (por el reclamo de las facultades especiales) ha sido un reproche que no es propio de quien tiene que conducir los destinos de la provincia", dijo Laso. Sin embargo, para el titular de la bancada de diputados del PJ, Juan Garivotto, lo que hizo el gobernador "fue transparentar el debate sobre los superpoderes".
"El quiere los superpoderes y nosotros le dijimos que no, pero entre un blanco y negro puede haber una infinidad de gamas de grises para llegar al consenso", detalló.
Los legisladores radicales también manifestaron su negativa a otorgarle las facultades especiales a través de carteles que colocaron en su bancas con la leyenda "No a los superpoderes".
Solá pronunció un discurso de aproximadamente 40 minutos, de los cuales utilizó los primeros 30 para hacer un balance de su gestión y anunciar los principales lineamientos de su gobierno para este año.