El Senado de la Nación se constituyó como Cámara juzgadora en el proceso político que se le sigue al juez de la Corte Suprema de Justicia Antonio Boggiano, luego de que los miembros de la Cámara prestaron juramento en la sesión de ayer.
Sin embargo, el debate quedó pospuesto para la semana próxima, en virtud de que no existe término de reglamento para el tratamiento de las recusaciones hechas por dos diputados del ARI, María América González y Adrián Pérez, sobre los senadores justicialistas Miguel Angel Pichetto y Jorge Yoma.
La constitución del Senado como cuerpo juzgador es el paso previo para iniciar el juzgamiento del magistrado, aunque todavía no existen plazos para la comparencia de Boggiano, el último miembro de la Corte que perteneció a la "mayoría automática" ligada al gobierno de Carlos Menem.
Aunque la Comisión de Asuntos Constitucionales presentó un proyecto de resolución para rechazar por "manifiestamente improcedente" la recusación, la UCR hizo que el cuerpo postergara la votación del pedido hasta la semana próxima.
Al momento de argumentar su oposición al pedido de recusación, Pichetto aclaró que nunca abordó "las cuestiones que tienen que ver con el fundamento de la acusación contra Boggiano".
"Fue una valoración general. En ningún momento mencioné a Boggiano", agregó el legislador justicialista, que mantiene una fina sintonía con la Casa Rosada. Pichetto cargó, asimismo, contra los diputados que realizan declaraciones públicas "con ligereza", al criticar sin nombrarlo al legislador Ricardo Falú, presidente de la Comisión de Juicio Político de la Cámara baja.
Precisamente, Falú le puso presión al Senado al asegurar que es "impensable" que pueda disponer la continuidad en su cargo de Boggiano. Según Falú, la situación de Boggiano sería aún "más gravosa" que la de Eduardo Moliné O'Connor, quien fue destituido por la Cámara alta el 3 de diciembre del 2003.
Falú recordó que Boggiano firmó un fallo a favor de la empresa Meller, al igual que lo había hecho Moliné O'Connor, aunque añadió que su decisión fue "más grave", porque "llegó a contradecir sus propios precedentes".
"De haber aplicado lo que Boggiano dijo en casos similares, le hubiera dado la razón al Estado", advirtió el presidente de la Comisión de Juicio Político de la Cámara baja. Además, Falú se pronunció a favor de que el juez no renuncie y que enfrente el juicio político, a la vez que confirmó que con este proceso "será el cierre definitivo del control a jueces de la Corte Suprema".
Desde el inicio de la gestión del presidente Néstor Kirchner renunciaron a sus cargos los jueces Julio Nazareno, Adolfo Vázquez y Guillermo López, al tiempo que fue destituido Moliné O'Connor.
"Es impensable que este Senado, que viene actuando bien en la República, que no es aquel viejo Senado de los sobornos, ratifique a Boggiano en su cargo", indicó Falú.
El diputado tucumano agregó: "de este Senado no espero más que coherencia y no dudo que la va tener". Falú estimó, en declaraciones radiales, que "en un par de semanas podría estar fijándose la fecha para la acusación", en tanto que todo el procedimiento de juicio político insumiría de dos a tres meses.