Legisladores del justicialismo y del radicalismo reclamaron a la Unidad de Renegociación de los contratos de las privatizadas (UNIREN) que el acuerdo de entendimiento firmado con la distribuidora eléctrica EDELAP, que puede ser utilizado como modelo para las próximas renegociaciones, contemple la renuncia definitiva de las demandas presentadas ante el CIADI.
Así se lo plantearon los senadores justicialistas Jorge Capitanich, María Laura Leguizamón y la diputada justicialista Graciela Camaño y la radical Silvina Leonelli a los técnicos de la UNIREN con los que se reunieron en el Congreso.
Los legisladores objetaron que el acta acordada con EDELAP establezca que la empresa sólo deberá garantizar la renuncia de las dos terceras parte de sus accionistas a la demandas ante el organismo arbitral.
El senador Jorge Capitanich aseguró que el Congreso "no va aprobar ningún acuerdo integral que no contenga una clara y precisa renuncia a todas las demandas presentadas ante el CIADI". En esa misma línea, Camaño señaló que "tampoco estamos de acuerdo que se haya puesto en el acta-acuerdo que alcanzaba con que renuncien en una tercera parte de los accionistas, porque no se debe poner porcentajes".
Por su parte, la diputada radical Leonelli -presidente de la comisión bicameral- planteó su posición favorable a exigir la dimisión de "cualquier demanda" ante la CIADI y se quejó del sistema transitorio de tarifas y que no contenga una tarifa social.
El acta en cuestión fue diseñada tras la audiencia pública realizada el año pasado y este acuerdo forma parte de los 13 convenios de electricidad y gas que el gobierno quiere renegociar en los próximos meses.
Los diputados y senadores quieren que se establezcan determinadas parámetros en el contrato con EDELAP porque saben que el esquema de renegociación firmado con la norteamericana AES, controlante de Edelap, se utilizará en otros convenios.