El canciller Rafael Bielsa se convirtió en el primer ministro del gobierno nacional en responder en el Congreso por el escándalo del tráfico de drogas a España, oportunidad en que anticipó la pronta resolución del sumario interno que podría determinar eventuales "faltas administrativas" de funcionarios diplomáticos.
"La instrucción tiene que determinar si existe obligación funcional de al menos una comunicación informal", expresó Bielsa al concurrir este mediodía a la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado, donde reveló que existieron funcionarios de la Embajada de España que tomaron conocimiento de la existencia de las valijas con cocaína en setiembre.
La presencia de Bielsa en el Congreso -la tercera que se concreta desde que está al frente de la Cancillería- permitió a los legisladores consultar a un miembro del Gabinete nacional sobre el caso del tráfico de drogas, aunque este no fuera el tema prefijado por el que concurrió el ministro.
Bielsa reiteró, además, que se enteró del incidente en febrero pasado "por los diarios" y aseguró que la Cancillería "nunca envió correo diplomático" en dos valijas por la cuestionada línea aérea SW.
Las dos valijas con 60 kilos de cocaína que llegaron a España "tenían una tosca impresión de computadora", comentó en la misma línea el funcionario, al deslindar cualquier responsabilidad del Ministerio de Relaciones Exteriores con el ilícito.
Bielsa es el primer funcionario del Gobierno de Néstor Kirchner que concurrió al Congreso para dar explicaciones por el escándalo, que derivó en la disolución de la Policía Aeronáutica y en la destitución de la cúpula de las Fuerza Aérea, incluido su ex titular Carlos Rodhe.
"Se tomaron todas las medidas que el Gobierno debía tomar", dijo el canciller Bielsa ante los senadores, al defender la postura oficial de la Casa Rosada.
El funcionario señaló, además, que la Cancillería inició un sumario interno para analizar posibles sanciones, aunque defendió la actuación del embajador argentino en España, Carlos Bettini. Según Bielsa, Bettini le informó que se enteró del incidente durante febrero a raíz de una comunicación que mantuvo con un periodista, aunque reconoció que un empleado de la Embajada sabía del caso de narcotráfico.
En este sentido, el funcionario explicó que un empleado administrativo de la Embajada argentina en España -de apellido Amigo- se enteró del ilícito tras una conversación informal con integrantes de la Guardia Civil Española.
"Esta persona no informó a sus superiores porque se trató de un diálogo informal" con las fuerzas de seguridad españolas, añadió el canciller Bielsa, quien por más de dos horas respondió las preguntas de los senadores.
Bielsa reconoció, además, que sería "grave" haber sabido del narcotráfico y no haber "informado" al Presidente, quien -aclaró- se enteró del incidente por los medios de comunicación.
Al comienzo de la reunión, el jefe del bloque del PJ, Miguel Angel Pichetto, pidió a sus pares que pregunten al canciller "sólo cuestiones relacionadas con su competencia", para evitar que el encuentro se convirtiera en una "virtual" interpelación al ministro de Relaciones Exteriores.
La oposición viene reclamando que se presenten en el Congreso el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, y el ministro de Defensa, José Pampuro, para que expliquen la responsabilidad del Poder Ejecutivo en este caso, que terminó en escándalo.
En otro orden, Bielsa dijo que el Gobierno apoyará la ratificación por parte del Congreso del protocolo de la ONU contra la discriminación de la mujer, un acuerdo criticado por la Iglesia debido a que podría abrir una puerta a la legalización del aborto.
"Creemos que es un instrumento que no crea derechos nuevos ni opiniones vinculantes", señaló Bielsa al defender la aprobación del protocolo, que según los obispos podría derivar en la legalización del aborto.
Según explicó Bielsa, la Cancillería realizó una extensa consulta con todos los sectores antes de apoyar la ratificación del protocolo adicional de Naciones Unidas contra la discriminación de la mujer.
Respecto al tema Cuba, Bielsa aseguró que el pedido humanitario que el presidente Néstor Kirchner realizó el año pasado a su par cubano, Fidel Castro, para que la médica disidente Hilda Molina pueda conocer a su familia, "jamás aludió al lugar del encuentro". Reveló, además, que el Gobierno "nunca analizó la posibilidad" de realizar el encuentro entre Molina y su familia "en un tercer país", y atribuyó ese trascendido a una "especulación mediática sin asidero".
El funcionario explicó, durante una reunión de la comisión de Relaciones Exteriores del Senado, que en su respuesta a la carta de Kirchner, Fidel Castro aceptó formalmente que existía "una cuestión humanitaria" en el caso de la médica Molina.
El canciller contó, asimismo, que durante una comunicación que mantuvo "hace 15 días" con la familia de Molina, le aseguraron que estaba analizando viajar a la isla en abril, aunque sólo la esposa del médico argentino-cubano Roberto Quiñones, sus dos hijos, y la suegra de éste.