El gobernador bonaerense, Felipe Solá, propuso que los municipios de la provincia de Buenos Aires se hagan cargo del tratamiento de los residuos domiciliarios y eliminen los basurales a cielo abierto, y que el Ejecutivo provincial pueda designar los lugares donde depositar la basura en los casos de necesidad de las comunas.
Esta iniciativas están contenidas en un proyecto de ley que presentó el mandatario y que hoy será enviado a la Legislatura provincial para su tratamiento.
En una conferencia de prensa en La Plata, Solá explicó que el proyecto de ley de Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos "tiene como objetivo ordenar el tema de la basura en toda la provincia y no sólo en el Conurbano".
El proyecto establece que los municipios tendrán un plazo de cinco años para eliminar los basurales a cielo abierto y que "habrá financiamiento internacional para las comunas que radiquen plantas de reciclado".
Una vez sancionada la ley, el Poder Ejecutivo tendrá además facultades para designar al menos cuatro lugares en los que se realizará el relleno sanitario para tratar la basura de los municipios que así lo necesiten por no tener más espacio en su distrito.