El Senado no logró aprobar y convertir en ley el denominado Plan Antievasión II que modifica la Ley 11.693 de Procedimiento Tributario con el objetivo de aumentar la recaudación, luego de que el oficialismo no reúna el número necesario para votar en general la iniciativa.
Una vez comenzado a tratar el proyecto, y cuando los legisladores se aprestaban a votar en general, el presidente de la Comisión de Presupuesto y Hacienda, Jorge Capitanich, solicitó postergar para el miércoles próximo la votación, en virtud de que la mayoría de sus compañeros de bancada no estaba en sus lugares.
La presidencia de la bancada justicialista, al observar que el radicalismo tenía número suficiente para lograr varios cambios a la Ley, decidió levantar la sesión.
El fracaso obedeció a la decisión de legisladores del interior del país de evitar nuevas presiones impositivas sobre las pymes, muchas de las cuales se encuentran en la frontera de la subsistencia, según se admitió en la cámara baja.
El proyecto fue impulsado por el Gobierno y pretende darle mayor poder a la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) para perseguir a los evasores. Según la ley, el "agente encubierto" -que deberá presentarse en el comercio acompañado por otro inspector- simulará una compra -venta para fiscalizar la emisión de facturas.
Para que los inspectores se presenten en el comercio para comprobar "in situ" la emisión de facturas, debe haber previamente una orden del juez administrativo de la AFIP, según la ley.
Capitanich explicó, al defender la norma, que "la AFIP recibe 13 mil denuncias por año de comercios que no emiten facturas".
"La ley permitirá que la AFIP pueda enviar a dos inspectores para verificar in situ el incumplimiento de la obligación, a los contribuyentes que hayan sido previamente denunciados". Agregó el legislador. Aclaró, asimismo, que el mecanismo "cumple con el derecho del debido proceso".
En tanto, el radical Ernesto Sanz apoyó, en nombre del bloque de la UCR, la iniciativa, aunque pidió ir "reduciendo los impuestos distorsivos".
"No hay que quedarse en la lectura simple, sino lo que tenemos que ver es cómo se compone la estructura tributaria", agregó el legislador. En este sentido, añadió que, de la recaudación, "los impuestos al consumo ocupan el 42 por ciento, a las ganancias el 25, a la seguridad social el 20 y al patrimonio apenas la 2 por ciento".
"En cambio, un 29 por ciento son impuestos distorsivos", agregó Sanz, quien expreso: "Si uno mira este panorama, ve que nuestro sistema tributario dista muchos de ser justo y equitativo".
El denominado Plan Antievasión II que modifica la Ley 11.693 de Procedimiento Tributario con el objetivo de aumentar la recaudación, impone la figura del "agente encubierto" y del "domicilio fiscal electrónico".