Varios miles de personas marcharon en respaldo al suspendido jefe del Gobierno porteño, Aníbal Ibarra, y en rechazo a la posibilidad de su destitución por parte de la Sala Juzgadora de la Legislatura.
Ibarra realizó una de sus jugadas políticas más fuertes, -después del acto de apoyo que se realizó el año pasado- poniéndose por unos instantes a la cabeza de la movilización que partió de Avenida de Mayo y Lima para desembocar en la Plaza de Mayo, frente a un palco con una pancarta que decía "No a la destitución".
"Nunca imaginamos que al comienzo del siglo XXI iba a ver un intento de golpe institucional en la ciudad de Buenos Aires", sostuvo Ibarra al iniciar su discurso, y apuntó contra el macrismo al acusar a un "sector de la derecha que lucró con el dolor y pretendió sacar ventaja política de una tragedia y ahora pretende avanzar en el golpe institucional".
"Por eso está aquí la sociedad, por eso hay más de cuarenta mil personas", dijo Ibarra, y como en el acto del año pasado, reiteró que "no está en juego Ibarra, están en juego las instituciones".
En el palco lo acompañaban personalidades de la política, la cultura y los derechos humanos, entre ellas -quizás una de las más importante como símbolo de respaldo en este proceso- la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela Carlotto, quien fue, junto a Ibarra, la principal oradora.
Un heterogéneo sector acompañó al suspendido jefe de Gobierno. A la cabeza de la movilización marcharon la titular del PAMI, Graciela Ocaña; la senadora Vilma Ibarra; el dirigente radical Ricardo Alfonsín, quien llevó la ahdesión de su padre, el ex presidente Raúl Alfonsín; los artistas Horacio Fontova y Onofre Lovero y el diputado kirchnerista Jorge Coscia, entre otros.
También estaban algunos familiaras de las víctimas de Cromañón que se oponen a la destitución de Ibarra y las Madres del Dolor.
En el palco lo esperaban, el subsecretario de Asuntos Económicos Latinoamericanos, Eduardo Sigal; su defensor, el ex fiscal Julio César Strassera; el actor Jorge Luz y Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora, encabezadas por Tati Almeyda, además de periodistas y personalidades del arte y la cultura.
Ibarra, afirmó que el juicio político que se le lleva adelante fue "en contramano de la justicia" y abogó porque se termine con la "politización" de la tragedia de Cromañón porque "las tragedias y los accidentes no se politizan, se investigan".
"Acá no puede haber vencedores y vencidos, acá perdimos todos y todos tenemos que salir para adelante defendiendo las instituciones", afirmó.
Ibarra dijo que "muchos legisladores no van a querer ser la cara visible de un trabajo sucio de quienes se esconden y los mandan a hacer las cosas que la sociedad no quiere", y los exhortó a "reflexionar".