El secretario de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos de la Nación, Miguel Campos, defendió ante un grupo de senadores la decisión del gobierno nacional de prohibir las exportaciones de carne hasta que su precio baje, y atacó duramente al laboratorio Monsanto por su disputa contra la Argentina por la soja transgénica.
"No perdemos nuestra credibilidad como oferentes al cerrar la exportación de carnes, porque un país serio procura que su gente pueda comer, en este caso, un producto que es también un bien cultural, a un precio razonable", sostuvo Campos.
En una reunión de la Comisión de Agricultura de la Cámara alta, el secretario reiteró que "hasta que no exista un consenso no habrá levantamiento a esas barreras", y reconoció que el fracaso del acta acuerdo para acotar los precios que se firmó en enero de este año fue por culpa de los propios ganaderos. "Una vez que se firmó el acta, los productores quisieron que se diera a conocer inmediatamente. Pero desde el gobierno optamos por hacer ese anuncio más adelante para evitar una retención de animales que hiciera subir los precios. Entonces quienes habían firmado ese documento inmediatamente comenzaron a tachar sus propias firmas", explicó Campos.
El funcionario agregó que la prohibición de exportación "no es una medida buena, sino necesaria", y aclaró que "el sector exportador se verá afectado en el corto plazo, pero no en el mediano ni en el largo".
"La Argentina durante sesenta años tuvo una formidable barrera arancelaria que fue la aftosa. Vamos a recuperar los mercados rápidamente porque en el mundo hay avidez de consumir carne, y sobre todo de la nuestra", sostuvo el secretario.
Asimismo, reconoció que "si bien se cortó el diálogo con el sector ganadero a nivel dirigencial, es imposible que gente de la Secretaría de Agricultura no esté en contacto con el sector a través de su actividad".