El aluvión K golpea a todos

La propuesta a Polino para ingresar al Gobierno y la cooptación de gobernadores radicales dejó al socialismo y a la UCR en estado deliberativo.

Por Luis A. Soria

La disputa por el poder a ventilarse en las elecciones de octubre del año próximo -o en los meses anteriores si creciese el temor de que la economía vaya a desmadrarse- aceleró los tiempos de definiciones en las principales fuerzas, en particular en el Partido Socialista y en la Unión Cívica Radical, ambos acechados por la cooptación K.

Uno de los que más disfruta de esta situación es Alberto Balestrini, presidente de la Cámara baja, y por ende la mesa de conducción del bloque del FpV, pues la virtual alianza con dirigentes socialistas y del centenario partido va a repercutir a la hora de la sanción de las leyes, por cuanto dejará de ser una pesadilla contar con el número suficiente para iniciar las sesiones o llegar a los dos tercios de los presentes para tratar determinados temas.

PAE

Es que de un lado quedarán el oficialismo puro, encabezado por Agustín Rossi, los aliados liderados por José María Díaz Bancalari, la bancada socialista con Hermes Binner al frente, y los varones y mujeres radicales que responden orgánicamente a sus gobernadores, más otros afines como sucedió en las últimas votaciones y algunas bloques unipersonales que oscilan a la hora de las decisiones.

En la vereda de enfrente quedarán los radicales con Fernando Chironi, que acepta la propuesta de llevar a Roberto Lavagna como candidato a presidente, el duhaldismo residual a cargo de la dupla Jorge Sarghini-Eduardo Camaño y el menemismo, entre otros.

En tanto, el ARI persistirá en su soledad a partir del lanzamiento de Elisa Carrió como candidata presidencial, mientras que el PRO espera las definiciones de sus líderes Mauricio Macri y Ricardo López Murphy.

No es que a partir de ahora este vaya a ser el esquema de funcionamiento lineal de la cámara, pero como admitió ante Parlamentario uno de los asesores de Balestrini, todos los indicios anticipan ese escenario.

El origen del mal

Claro que no solo gozan de este cuadro de situación Balestrini y Rossi, sino también los principales moradores de la Casa Rosada. La estrategia de cooptación empieza a surtir efecto en las filas de las principales fuerzas adversarias.

Por el lado del socialismo, para evitar la ruptura se optó por la libertad de conciencia, todo un eufemismo para que Polino cargue en su mochila la resolución del conflicto partidario. No se puede soslayar que antes, otro ex diputado nacional se negó a sumarse al Gobierno. Efectivamente, de acuerdo con lo informado a Parlamentario por dirigentes de ese partido, el sindicalista Ariel Basteiro resolvió seguir trabajando en el mostrador de una de las compañías aérea en el Aeroparque porteño, tras la finalización de su mandato en diciembre último.

En el PS -al igual que en el radicalismo- la militancia contempla azorada estos cambios de conducta, aunque los dirigentes socialistas reconocen que el margen de maniobra que tienen es mínimo y de acuerdo con sus respectivas visiones se perfilan dos líneas: Binner, que privilegia su situación personal en Santa Fe; y la dirigencia bonaerense, entre ellos Jorge Rivas y Basteiro, que insisten con armar un proyecto de centroizquierda con el radicalismo referenciado en Margarita Stolbizer, entre otros. “De acuerdo con las consultas realizadas, por el momento no hemos detectado a nadie entusiasmado con lo de Lavagna”, dijeron a Parlamentario en las inmediaciones de Rivas y Basteiro.

Con respecto a Binner, todo su interés electoral se concentra Santa Fe. No es para menos, pues todas las encuestas lo señalan como el preferido para las elecciones de 2007, por lo que su estrategia se ciñe a ese distrito.

En este contexto, el Frente Progresista Cívico y Social ha resuelto la integración de una mesa de coordinación política y de equipos técnicos, con la participación de socialistas, radicales, independientes y los recién llegados a este conglomerado: los aristas, quienes decidieron estar juntos a Binner, a diferencia de las últimas elecciones, cuando Carrió impuso su disciplina.

Cada uno por su lado, es sin lugar la síntesis del socialismo en los tres únicos distritos donde tienen algún peso, aunque en rigor sería solamente Santa Fe, ya que en Capital Federal y Buenos Aires están en franco retroceso, como quedó demostrado en los últimos comicios.

La movida de Alfonsín

“A mi me gusta Lavagna, es una de las mejores opciones para el enorme desafío de 2007 y para mejorar el funcionamiento de las instituciones republicanas”, repitió en más de una oportunidad el presidente de la bancada de senadores de la UCR, el mendocino Ernesto Sanz, quien fue uno de los primeros que se alineó con la propuesta de Alfonsín, su histórico jefe.

Es que el ex presidente pergeñó rápidamente una contraofensiva electoral tras comprobar que los gobernadores de su partido, el mendocino Julio Cobos, el santiagueño Gerardo Zamora, el correntino Arturo Colombi, el catamarqueño Eduardo Brizuela del Moral y el rionegrino Miguel Saiz resolvieron sumarse, conservando la individualidad, al proyecto de concertación K.

Alfonsín sacó rápidamente de la galera a Lavagna para encabezar una fórmula presidencial en 2007 en el marco de una alianza bautizada “centro progresista”, fogoneada por el radicalismo, las huestes de Eduardo Duhalde y los socialistas…

Un imprevisto candidato, que será presentado como el ideólogo de la relativa bonanza económica actual, que deberá ser reencauzada por las alteraciones generadas tras su eyección del Palacio de Hacienda. Así lo presentó el diputado Federico Storani, quien dijo que Lavagna es el “autor intelectual y material” de este crecimiento económico, además de ser una persona en sintonía con el radicalismo.

Por su lado, Sarghini, jefe del bloque Justicialismo Nacional, que nuclea al duhaldismo residual y al menemismo, al igual que otros miembros de esa bancada como Francisco De Narváez, Eduardo Camaño y Juan José Alvarez, expresaron su respaldo a la candidatura, pero todavía no en forma pública.

Los únicos que no tienen posición definida son quienes responden al puntano Adolfo Rodríguez Saá, dado que descuentan que va a insistir también con su candidatura presidencial.

En cambio, en el seno del bloque todas las respuestas apuntan a que la mayoría se va a inclinar por respaldar la idea salvadora del alfonsinismo, además de insistir en que el bloque no funciona como tal, sino que está virtualmente dividido. En ese contexto, quien volvió a la carga con las expulsiones es el diputado nacional y presidente del Comité Nacional, Roberto Iglesias, en esta oportunidad contra los gobernadores seducidos por el poder K.

Una seducción efectuada por sobre la estructura partidaria del socialismo y del radicalismo que abrió un debate que recién da sus primeras definiciones, aunque en el caso de los segundos postergaron para el 20 de este mes la resolución, oportunidad en que dirigentes, senadores y diputados nacionales se van a ver cara a cara para expresar lo que siente cada uno, y no por los medios de comunicación e interminables conversaciones telefónicas, como dijo a Parlamentario uno de los involucrados en la disputa interna.

Este es el panorama a partir de las definiciones electorales arrastrados por el ejercicio implacable del poder K, potenciado después de la Plaza del Si. Y las primeras víctimas son las dirigencias de la UCR y del PS, envueltas en interminables horas de intercambio de posiciones para regodeo de la Casa Rosada.

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