La Cámara de Diputados aprobó y reenvió al Senado un proyecto de una ley para fomentar la actividad caprina, que incluye la creación de un fondo de diez millones de pesos y créditos y subsidios para los productores.
"Se trata de una ley simbólica. No surge de un iluminado, sino de un trabajo conjunto y está dirigida a la familia agraria como a los productores mayores", la presentó la titular de la Comisión de Agricultura, Ana Berraute.
El proyecto apunta a fomentar y desarrollar la promoción de emprendimientos asociativos, que apunta a beneficiar a productores en situación de desastre, crisis o por debajo de la línea de pobreza. La iniciativa, que contempla un presupuesto de 10 millones de pesos anuales otorgados sin un plazo prefijado en el tiempo, establece un marco regulatorio que protegerá a pequeños y medianos productores para darle fuerte impulso a la actividad caprina.
En ese marco se promueven planes de apoyo económico reintegrables a baja tasa y a tasa cero, aportes no reintegrables, financiamientos totales o parciales a proyectos productivos, comerciales e industriales.
Para defender la ley, Berraute pronunció el primer discurso desde que preside la Comisión de Agricultura, Ganadería y Pesca, y sostuvo que se trata de "una ley simbólica por la forma en cómo se hizo" y destacó que la norma está dirigida "tanto a la familia más humilde como a los mayores productores".
Desde el radicalismo, Pedro Morini respaldó la iniciativa y consideró que es importante que el Congreso se acuerde de la gente que menos tiene", al sostener que "sabemos que los que ya lo hacen lo están realizando con recursos propios". Más de 50 mil pequeños productores se encuentran dedicados a la producción caprina de carne, leche y fibra en todo el país, generalmente, en zonas marginales de escasos recursos forrajeros.