La Cámara de Diputados aprobó la reestructuración ideada por el gobierno para la Unidad de Información Financiera (UIF), la oficina encargada de evitar las operaciones de lavado de dinero y denunciar operaciones sospechosas.
El nuevo esquema crea el cargo de presidente y le otorga un amplio poder de decisión.
El oficialismo afirmó que el objetivo es agilizar una oficina que a lo largo de su accidentada existencia enfrentó serias dificultades de funcionamiento y estuvo lejos de satisfacer las expectativas que generó su creación en mayo de 2000.
La oposición, en especial el ARI y el Socialismo, criticó duramente la reforma. "Vamos a tener una central de inteligencia, en manos de una sola persona, que podrá disponer de información sobre cualquier ciudadano sin la intervención de un juez", acusó Marcela Rodríguez, del ARI.
"La unidad no puede determinar si hay delito, eso sólo lo hace la Justicia", contestó el justicialista Aníbal Stella, titular de la comisión de Finanzas, frente a los cuestionamientos.
Minutos antes, el kirchnerista Luis Cigogna, presidente de la comisión de Justicia, había afirmado que la meta era darle "mayor eficacia y agilidad".
"Es el mejor mecanismo", apoyó el macrista Federico Pinedo, en coincidencia con el oficialismo. En contraposición, la UCR votó negativamente.
"La designación por decreto de los miembros no satisface nuestros requerimientos en materia de transparencia", argumentó el titular de la bancada de la UCR, Fernando Chironi.
El gobierno había enviado el proyecto en marzo. Su texto propone designar a un presidente para que pueda tomar decisiones sin depender necesariamente de su plenario.
El futuro titular de la UIF será designado con un procedimiento similar al usado para los integrantes de la Corte Suprema.
Junto al presidente y el vice nombrados por el gobierno, la UIF contará con un consejo asesor integrado por representantes del Banco Central, la AFIP, la Comisión Nacional de Valores, la Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción y Lucha contra el Narcotráfico, el Ministerio de Economía, de Justicia y de Interior. Además de los problemas recurrentes por las vacantes sin completar, los miembros de la unidad denunciaron repetidas veces que carecían de fondos suficientes para cumplir con su misión.
La reforma aprobada en la Cámara baja, que todavía necesita ser avalada por el Senado, abre una nueva etapa en la existencia de la UIF.