Un proyecto de ley sobre el control de la natalidad se debate en el Congreso de la Nación y, en caso de aprobarse, los hombres y mujeres que decidieran no tener más hijos podrían requerir al sistema de salud público y privado de todo el país que se les practicara una vasectomía o una ligadura de las trompas de Falopio.
La iniciativa ya tiene dictamen en las distintas comisiones y está lista para ser debatida en el recinto de la Cámara de Diputados, aunque cuenta con la oposición de la Iglesia, entre otros sectores religiosos y laicos.
El dictamen surgió como síntesis de seis proyectos presentados por las diputadas kirchneristas Juliana Marino (Capital Federal), Graciela Gutiérrez (Santa Cruz) e Irene Bosch de Sartori (Misiones); por María del Carmen Rico (Peronista Federal-Buenos Aires), por Marcela Rodríguez (ARI-Buenos Aires) y por la ex diputada socialista María Elena Barbagelata.
La iniciativa establece que no se requiere "indicación médica precisa, consentimiento del cónyuge ni autorización judicial" para los procedimientos de vasectomía o ligadura de trompas, aunque el paciente debe dar su consentimiento.
El proyecto en debate en el Congreso también incluye una objeción de conciencia, que libera a los médicos y al personal auxiliar de practicar la intervención si atenta contra sus convicciones, pero eso no exime al centro de salud de aplicar el procedimiento con otro profesional.
La iniciativa, además, estipula que la ligadura de trompas o de conductos deferentes deberá ser realizada sin cargo por el sistema público de salud, por las obras sociales y por las empresas de medicina prepaga.
Según la iniciativa, las mencionadas instituciones "tienen la obligación de incorporar estas intervenciones a su cobertura de modo tal de que resulten totalmente gratuitas para el beneficiario".